El departamento de Cundinamarca, ubicado en la región Andina, es uno de los destinos turísticos más diversos de Colombia. Su territorio permite disfrutar de lagunas , cascadas, bellos pueblos, gastronomía tradicional y experiencias de aventura.
Entre sus atractivos se destaca que se puede pasar de clima frío a un ambiente cálido de valle en relativamente poco tiempo.
Uno de sus municipios es Apulo, ubicado a 100 kilómetros de Bogotá, aproximadamente a una hora y 35 minutos de distancia en vehículo.
De acuerdo con información del portal De Tour Cundinamarca, esta población es un destino ideal “para quienes buscan descansar, disfrutar de la naturaleza y conocer la historia de Cundinamarca”.
“Con un clima cálido durante todo el año, este municipio combina patrimonio ferroviario, arte rupestre, experiencias cafeteras y paisajes naturales únicos”, subraya la publicación.

Entre sus principales atractivos se encuentran la laguna Salcedo, “donde se pueden observar petroglifos de la cultura panche; el corredor y la antigua estación ferroviaria, que conservan la memoria del ferrocarril colombiano; y su zona rural, perfecta para disfrutar de experiencias cafeteras, cacaoteras y la gastronomía local”.

Los visitantes también pueden realizar actividades como senderismo, avistamiento de aves, ciclismo de montaña y turismo cultural.

Se recomienda visitar el municipio durante las Ferias y Fiestas de los Reyes Magos, que se celebran en enero, “una festividad que reúne actividades culturales, musicales y tradicionales que reflejan la identidad del municipio”.
Entre los principales platos de Apulo se destaca la gallina criolla. El municipio también es reconocido por sus artesanías elaboradas en fibras naturales, una de sus expresiones culturales más representativas.
Historia
La historia de Apulo se remonta a la época precolombina, cuando estas tierras eran habitadas por los indígenas de la tribu de Síquima, pertenecientes a la nación Panche. Con la llegada de los españoles, el capitán Hernán Venegas Carrillo fundó la población en 1544, marcando el inicio de su desarrollo colonial, de acuerdo con la Gobernación de Cundinamarca.
En 1949 fue erigido como municipio bajo el nombre de Rafael Reyes, pero en 1975, mediante un plebiscito, sus pobladores lograron recuperar su nombre original: Apulo.
Economía
Sus tierras fértiles producen café, plátano, cacao y una variedad de frutas tropicales que llenan de color y sabor la región. La ganadería y la piscicultura complementan la actividad económica, haciendo del municipio un territorio próspero y dinámico.
