Hace algunos días, Érika Álvarez Castañeda, de la Dirección Regional Sumapaz de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), salió del cargo de manera sorpresiva. Actualmente enfrenta varias denuncias por posibles irregularidades administrativas y presuntas conductas punibles en el ejercicio de sus funciones, entre las que figuran delitos como abuso de autoridad por acto arbitrario o injusto y prevaricato.

Estas denuncias fueron instauradas por propietarios de viviendas y lotes, así como por trabajadores que representan a más de 400 familias severamente perjudicadas por la parálisis de las obras en el condominio Sueños Campestres.
La comunidad del condominio denuncia que la suspensión del proyecto se ha dado de manera “amañada, arbitraria y sin el debido sustento jurídico, fundamentada en una presunta extralimitación de funciones al calificar las labores de movimiento de tierras como ‘minería ilegal’”.


Tras estos hechos, fue designada como nueva directora Daniela Alejandra Garzón Rozo, quien tendrá en sus manos la tarea de corregir el rumbo institucional y brindar una solución definitiva a las familias damnificadas.

Es importante tener en cuenta que esta semana será determinante para el caso, dado que las autoridades locales buscan esclarecer la situación en el terreno.
Por esto, este jueves 22 de octubre de 2026 está programada una nueva visita técnica e inspección oficial de la Alcaldía Municipal de Fusagasugá al predio de Sueños Campestres. En esta diligencia, los propietarios, veedores y trabajadores esperan que se ratifique la legalidad urbanística del desarrollo y se dé el primer paso para restablecer el derecho al trabajo y a una vivienda digna de cientos de colombianos.
En su momento, la directora de la CAR, quien fue retirada del cargo, justificó la decisión de suspender las obras por el impacto que estas tendrían sobre los recursos naturales.
“Observamos con preocupación que, en el área de intervención, varias fuentes hídricas fueron modificadas y algunas perdieron su curso natural debido al movimiento de tierras y la adecuación de taludes, con lo que se comprometió su funcionalidad natural”, dijo Álvarez.
