Boyacá se caracteriza por su amplia oferta natural que se aprecia en páramos, montañas, ríos y cascadas que vale la pena conocer en un viaje por esta región, una de las más acogedoras de Colombia.

Con 123 municipios, este territorio se precia de ser uno de los más apetecidos para tener contacto con la naturaleza y en donde es posible realizar diversidad de actividades al aire libre.
Uno de esos encantos naturales es la Cascada de Los Boches, ubicada en el municipio de Socha, a dos horas y media de Tunja, capital del departamento. Se caracteriza por ser una imponente caída de agua a donde iban indígenas boches a adorar a sus dioses y lanzaban sus ofrendas de agradecimiento y perdón.

En este lugar se puede realizar senderismo ecológico, avistamiento de flora y fauna, y tomar fotografías del paisaje en un entorno natural rodeado de historia libertadora. El Sistema de Información Turística de Boyacá (Situr) indica que en el sendero para llegar a este lugar se encuentran árboles de lechero, eucalipto y diversidad de plantas y aves.
Otros sitios de interés en Socha
Este municipio boyacense goza de varios sitios turísticos naturales e históricos para visitar. Uno de ellos es “El pueblo de los diablos”, punto que fue habitado por los indígenas boches.

Es un espacio que se ha consolidado como atractivo turístico y natural caracterizado por formaciones rocosas únicas y paisajes agrestes, sobre el cual recaen leyendas locales que lo asocian con la presencia mítica de diablos. Es un destino popular para caminatas ecológicas y senderismo.
De igual forma, está Socha Viejo, espacio por donde pasaron Simón Bolívar y sus tropas, y la laguna de Socha, espacio de adoración a la luna y el sol que se encuentra en el Páramo Nacional Natural Pisba.

Quienes llegan hasta este destino boyacense pueden disfrutar de la rica gastronomía preparada por sus habitantes, en la que destacan los embutidos con carne de cerdo, los envueltos, el mute de maíz, las repollas con arequipe y el pan integral.
En cuanto a festividades, son tradicionales las fiestas de la Virgen de la Candelaria, donde se mezclan el fervor católico y el legado patrimonial que dejó la Ruta Libertadora.
Socha es considerado un rincón lleno de historia, rodeado de paisajes que enamoran y gente que abraza con su calidez. Se dice que allí cada calle del pueblo y cada montaña cuenta una historia que vale la pena conocer.
