Aunque durante años Busbanzá, en el departamento de Boyacá, fue considerado el municipio menos poblado de Colombia, esta condición cambió según la proyección de población para 2025 realizada por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane).
De acuerdo con las cifras entregadas, nuevamente este departamento mostró una tendencia baja e incluso no reflejó mayor crecimiento de la población en los últimos 20 años, motivo por el que el nuevo municipio con menor número de habitantes está en territorio boyacense y es Sativasur.

Con apenas 1.026 habitantes, este destino se consolida como la población más pequeña de Colombia, desplazando a Busbanzá, municipio que para 2025 registró 1.338 habitantes.
En la lista de los municipios menos poblados del país le sigue La Victoria, ubicada en el occidente del departamento de Boyacá, con 1.150 habitantes.
Así es el municipio de Sativasur
Si es de los viajeros que disfruta recorrer pueblos en Colombia, a continuación encontrará qué es lo que hace de Sativasur un destino único para visitar en Boyacá.
Esta población se encuentra a una altitud promedio de 2.400 metros sobre el nivel del mar y limita con los municipios de Sativanorte, Socotá y Chita. Su cabecera municipal está situada a aproximadamente 130 kilómetros de Tunja, la capital departamental, lo que representa un viaje en carro de aproximadamente tres horas.
Cuenta con una extensión territorial de 47 kilómetros cuadrados y se distingue por su topografía montañosa, clima frío y paisajes rurales. Gran parte de sus habitantes se dedican a actividades como la agricultura, la ganadería y la explotación minera —principalmente de caliza, hierro y carbón—.

No obstante, hay quienes se centran en conservar sus tradiciones artesanales a través de la elaboración de ruanas, alpargatas, sombreros y mantas, explica el Sistema de Información Turística de Boyacá (Situr, Boyacá).
Uno de los aspectos que hace de Sativasur un lugar único y de especial interés para el turismo religioso es que conserva una imagen sagrada, protagonista de una leyenda que la transformó en símbolo de protección y benefactora de la región.
Se trata de una imagen de Jesús en la cruz, situada en el santuario del Señor de los Milagros, que, según la leyenda, durante una celebración eucarística comenzó a sudar de manera milagrosa. Desde entonces, el espacio donde se encuentra es considerado un símbolo de fe y protección para la región.

Además, se ha consolidado como un importante sitio de peregrinación, especialmente en los últimos días de enero.
La principal fuente hídrica del municipio es la quebrada El Casadero o Chorro Blanco, cuyas aguas desembocan en el río Chicamocha.
Entre las tradiciones que identifican a Sativasur se destacan las fiestas en honor al Señor de los Milagros, con cabalgatas, feria ganadera, música carranguera, comparsas, misas y celebraciones que reflejan la alegría y el arraigo cultural de sus habitantes.
