Cundinamarca es uno de los destinos imperdibles en Colombia. En este departamento, los viajeros encuentran planes de naturaleza, historia y cultura, muy cerca de Bogotá.
Es un territorio que ofrece paisajes andinos, páramos, cascadas y pueblos coloniales ideales para escapadas de fin de semana. Sitios emblemáticos como la Catedral de Sal de Zipaquirá y la Laguna de Guatavita, solo por mencionar dos, permiten vivir experiencias únicas que mezclan tradición, naturaleza y patrimonio.

Además, Cundinamarca es una buena opción para el turismo de aventura y descanso, para practicar senderismo o simplemente para disfrutar de la gastronomía típica como la fritanga y las almojábanas.
Reserva de palmas en Chaguaní
Es un departamento con 116 municipios y en uno de ellos se encuentra una de las reservas de palma de cera más importantes y mejor conservadas del país, un santuario natural de senderos intactos, diversidad de aves y un lugar perfecto para conectar con la naturaleza.

Este mágico lugar está en la vereda de Montefrío, en el municipio de Chaguaní. Se sitúa a unos 1.600 metros sobre el nivel del mar y se ha consolidado como un punto importante de observación y avistamiento de aves. Si bien se trata de una zona inexplorada y de difícil acceso, llama la atención de quienes aman el contacto con la naturaleza y trabajan por un turismo sostenible.
En este rincón de Cundinamarca, estas palmas, conocidas por haber sido declaradas como el árbol nacional de Colombia, alcanzan hasta 20 metros de altura; su edad actual, en promedio, es de 150 años, pero la especie puede vivir más de 200 años.

Otros atractivos
Sin embargo, estos árboles emblemáticos no son el único encanto de Chaguaní. A este municipio se le reconoce por su riqueza natural y ecoturística.
De acuerdo con información de la Gobernación de Cundinamarca, además de la mencionada reserva de palmas, en este destino hay otros sitios de interés turístico como la Hacienda La Polonia y el Balneario Quebrada La Vieja. Estos lugares les permiten a los visitantes disfrutar de caminatas, paseos en bicicleta y la observación de la flora y fauna local.

De otro lado, esta población es conocida como ‘la tierra de Cupido’ y allí se celebra cada año el Festival del Soltero. Este encuentro destaca por su variedad de actividades culturales como desfiles de solteros y solteras, copa relámpago de la soltería y encuentro departamental de la cultura. Durante el mismo, los hombres y mujeres son solteros por decreto.
A estos encantos se suma la comida típica, en la que sobresale la gallina criolla, el piquete, los envueltos de mazorca y el fiambre campesino.
