Ubicado en la provincia de Guanentá, al sur del departamento de Santander, se encuentra un bello municipio donde la naturaleza y la historia cobran vida entre ríos y montañas, creando fascinantes paisajes dignos de admirar.
Este lugar es Charalá, un destino que se localiza a aproximadamente 335 kilómetros de Bogotá, capital del país; a 132 kilómetros de Bucaramanga, capital departamental; y a tan solo 35 kilómetros de San Gil, reconocido como la capital turística de Santander.

Gracias a su ubicación estratégica, esta población se convierte en un punto ideal para quienes desean explorar la riqueza natural, histórica y cultural de la región, mientras disfrutan de un entorno tranquilo rodeado de montañas, ríos y tradiciones que conservan la esencia santandereana.
Además, está conectado con diversos municipios: al norte limita con Confines, Páramo, Ocamonte y Mogotes; al sur con Gámbita, Paipa y Duitama; al oriente con Coromoro y Encino; y al occidente con Oiba, Suaita y nuevamente con Gámbita.
Este territorio, que abarca cerca de 41.924 hectáreas, se extiende entre paisajes montañosos, ríos y zonas rurales que conservan la esencia de la vida campesina santandereana. Su cabecera urbana, con poco más de 117 hectáreas, concentra gran parte de la actividad cultural y social del municipio.

El municipio de Charalá disfruta de una temperatura promedio de 23 grados centígrados, un clima cálido y agradable que invita a los visitantes a recorrer con tranquilidad sus atractivos naturales e históricos, mientras se deleitan con paisajes llenos de encanto y tradición.
Uno de sus sitios de interés más representativos es la Parroquia Nuestra Señora de Monguí, erigida en el año 1702. Este templo se destaca por su estilo republicano, especialmente por una torre que tiene punta de aguja espadaña, techo en teja de barro y muros en piedra.
Por otro lado, está su emblemático monumento Puente del Pienta, inaugurado el 4 de agosto de 2012 y realizado por el artista Jaime Guevara en honor a nuestros héroes caídos: José Antonio Galán, líder de la revolución comunera; Antonio Santos y Plata, líder de las “milicias patriotas”; Tadeo Gómez, comandante de las milicias de Charalá y Coromoro.
También a Luis Fernando Santos y Plata, uno de los comandantes de las milicias de Charalá y Santander y quien estuvo al frente en la batalla El Pienta. Agregando a la estructura un caballo, como símbolo de conquista, fuerza y libertad.


El nombre de esta población fue originalmente Chalalá, en honor a los Chalalaes, una tribu descendiente de los guanes que habitó estas tierras en tiempos ancestrales. Para esta comunidad indígena, el término significaba “tierra o arboleda bañada en ríos”.
Sin embargo, con el paso del tiempo y la influencia del idioma español, el nombre fue transformándose hasta convertirse en Charalá, adaptación que surgió debido a que la letra “R” no formaba parte del lenguaje guane, explica la Alcaldía Municipal a través de su sitio web.
