El Pacífico colombiano está lleno de encantos naturales, culturales y gastronómicos. Esta región del país destaca por sus extensas selvas, playas vírgenes, manglares y parques naturales que ofrecen escenarios ideales para actividades como el ecoturismo y la observación de fauna y flora.

Es un destino para vivir experiencias como el avistamiento de ballenas jorobadas, degustar platos típicos inigualables y compartir con comunidades que conservan sus costumbres intactas.
Los encantos de Nuquí
Allí, escondido en medio de este paraíso terrenal se encuentra Nuquí, en el departamento del Chocó, un lugar donde la playa y el mar se unen para brindar un espectáculo natural único. Allí los viajeros se encuentran con laberintos de roca en las playas, manglares y parajes ideales para recorrer.
Este destino deslumbra con sus playas vírgenes, aguas cálidas, cascadas escondidas y un entorno biodiverso perfecto para quienes buscan conexión con la naturaleza, tranquilidad y aventura.

Hay diversidad de lugares para conocer y disfrutar. Por ejemplo, está Playa Guachalito, donde la selva se encuentra con el mar. Es famosa por su arena oscura, vegetación exuberante y un ambiente sereno. En su entorno se encuentran ecohoteles sostenibles, en donde es posible desconectarse y disfrutar del sonido del mar y el canto de las aves.
De acuerdo con información de Procolombia, también está la playa Olímpica, muy cerca de la cabecera municipal, a la cual se llega a través del río Nuquí, el cual es perfecto para realizar tour en lancha y conocer la inmensa variedad de manglares del área.

Aguas termales
Uno de los planes imperdibles para hacer en Nuquí es disfrutar de sus aguas termales, las cuales se encuentran a más o menos una hora caminando desde Guachalito. Se trata de pozos naturales de agua caliente enclavados en plena selva.
Se dice que el contraste entre el calor relajante de las aguas termales y la brisa fresca del mar cercano crea una experiencia revitalizante e inolvidable. Es un sitio ideal para desconectarse, disfrutar de un baño rodeado de vegetación, tomar fotografías del entorno y realizar caminatas guiadas para conocer la biodiversidad de esta zona del país.

Así mismo, se puede visitar la cascada del amor a donde se llega luego de una caminata de 20 minutos en medio de la selva junto al río. Bajo la caída de agua, hay un pozo de dos metros de profundidad.
Ideal para avistar ballenas
Uno de los planes imperdibles para quienes llegan hasta Nuquí es avistar ballenas, lo cual se puede hacer en el segundo semestre del año, pues la temporada en la que se aprecian estos animales en el mar se extiende de julio a finales de octubre.
Cada año, Nuquí se convierte en un escenario natural perfecto para observar a estos mamíferos que llegan desde la Antártida a dar a luz a sus ballenatos en estas aguas cálidas del Pacífico colombiano; un espectáculo para no perderse.
