Boyacá es para vivirla es el lema con el que este departamento trabaja en pro de atraer turistas tanto locales como extranjeros. Es una región que se ha ganado el reconocimiento de ser una de las más acogedoras de Colombia, dada la calidez y amabilidad de su gente.

Es una zona del país que, sin duda, vale la pena visitar para disfrutar de sus encantos, tanto naturales como culturales e históricos que la hacen única.
Su oferta es amplia y variada, así que allí los viajeros tienen la posibilidad de realizar diferentes actividades y una de ellas es conocer algunos de sus encantadores pueblos.
En la lista de 123 municipios que tiene el departamento se encuentra Iza, un pequeño destino en el que habitan aproximadamente 2.000 habitantes y cuya temperatura oscila entre los 10 y 18 grados centígrados.

Se le conoce con el apelativo de ‘nido verde’, debido a su exuberante vegetación y también con el de ‘pueblo de los postres’, pues allí los viajeros tienen la posibilidad de degustar una buena oferta de deliciosos manjares dulces como merengones, milhojas, tortas, postres de tres leches y leche asada, entre muchos otros.
Es un destino encantador que hace parte de la iniciativa ‘pueblos que enamoran’ del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, y el Fondo Nacional del Turismo (Fontur), la cual busca visibilizar aquellos destinos que tienen potencial, pero que no han logrado meterse en la agenda turística nacional.

En el casco urbano se puede visitar el templo parroquial del Divino Salvador, reconstruido por los franciscanos ya que la iglesia original era de paja y bejuco; así mismo, ir a la plaza central que está cubierta de árboles, que invitan a sentarse y dejarse llevar por la tranquilidad del lugar en el que no falta la suave brisa.

Un destino de aguas termales
Para quienes disfrutan de los planes de relajación y quieren vivir una experiencia diferente, en Iza es posible disfrutar de sus aguas termales. El Sistema de Información Turística de Boyacá (Situr) indica que estas se encuentran a unos 10 minutos del casco urbano.
Son extraídas de un pozo profundo y conducidas a dos piscinas recreativas, una para adultos y otra para niños. Se dice que son aguas azufradas con temperaturas entre los 30 y 35 grados centígrados, que por su propiedades físico químicas pueden contribuir al mejoramiento de problemas respiratorios y cardiovasculares, así como a disminuir dolencias relacionadas con padecimientos como artritis.
