El departamento del Tolima, ubicado en la región andina de Colombia, es un destino encantador con gran riqueza natural y cultural.

Uno de sus municipios es El Espinal, ubicado a 58 kilómetros de Ibagué. Es el segundo más poblado de la región y es conocido como la capital arrocera del centro del país y la cuna del bunde tolimense.
Su economía se basa en la agricultura, especialmente en el cultivo de arroz y otros productos como algodón, soya, maíz, tabaco y diversas variedades de mango.

La mejor lechona
De acuerdo con la Gobernación del Tolima, la lechona de este municipio es considerada como la mejor del país por su sabor y por conservar la receta original, que no lleva arroz.
El 29 de junio de cada año se celebra el Día Mundial de la Lechona. Durante la jornada, los visitantes pueden encontrar a los principales exponentes de este plato y, además, disfrutar de presentaciones musicales y concursos.
Otras comidas típicas son el sancocho de gallina criolla, el viudo de capaz y los tradicionales amasijos como bizcochos de achira, bizcochuelos y almojábanas.

Sitios de interés
Entre los sitios de interés del municipio se encuentra la catedral Nuestra Señora del Rosario. Su construcción comenzó el 16 de julio de 1848 con fray Nicolás Guarín de la Zerda y Quintana, por orden del virrey arzobispo don Antonio Caballero y Góngora, y fue concluida por el reverendo padre Antonio Castañeda el 28 de diciembre de 1887.
Otro lugar relevante es la antigua alcaldía. Esta construcción es una de las más representativas del municipio. “Se encuentra ubicada al lado del actual palacio municipal, debido a que anteriormente era una sola edificación. Su composición arquitectónica de estilo republicano demuestra una gran obra plasmada por sus creadores”, señala la Gobernación del Tolima.
También se destaca el Pueblito Espinaluno, un centro cultural y turístico del municipio. “Recoge una capilla, salas de exposiciones y eventos culturales, una plazoleta central, al igual que módulos para la venta de platos autóctonos debidamente organizados, y que recoge la estructura de lo que es tradicional”, agrega la Gobernación.
La estación del ferrocarril es también un lugar imperdible. Fue reconstruida en 2002 y fue fuente de progreso en la región, ya que permitió a sus habitantes cambiar su forma de transporte, pasando de la mula al tren y agilizando la comunicación con la capital.
El Puerto de la Caimanera, o malecón, es otro sitio atractivo. A comienzos del siglo XX, permitía a los navegantes del río Magdalena contar con un punto donde abastecerse de alimentos y suministros básicos para sus travesías.
