A menos de tres horas de Cali, los viajeros tienen la oportunidad de conocer un tesoro natural único del Pacífico colombiano, que enamora con sus ríos cristalinos y senderos naturales, entre otras características que lo convierten en un espacio ideal para descansar, vivir nuevas experiencias y crear recuerdos inolvidables.
Se trata de la Reserva Natural San Cipriano, en el Valle del Cauca, un escenario de paisajes subtropicales que invita a vivir una aventura de cerca de 13 horas. La experiencia comienza con un recorrido en la tradicional “brujita”, nombre que recibe el singular medio de transporte sobre rieles que funciona en la zona y que, que desde el primer instante, convierte el viaje en una experiencia única.

El trayecto en vía férrea, según explica el portal VisitValle.Travel, tiene una duración aproximada de 30 minutos, ofreciendo un viaje encantador entre túneles, puentes y una exuberante selva húmeda que envuelve cada tramo del camino.
Al llegar a la Reserva Natural, los visitantes pueden sentir la calurosa bienvenida que siempre está dispuesta a dar la comunidad afrodescendiente, un lugar lleno de vida, sabores auténticos y comercio local. Allí, el primer plan de esta aventura es degustar un desayuno típico para, luego, iniciar una caminata por senderos naturales que conducen al Refugio del Amor, un rincón ideal para relajarse en una piscina natural alimentada por una refrescante cascada.

Dependiendo las condiciones del clima y del caudal del río, también es posible hacer descenso en neumático (tubing), una actividad perfecta para dejarse llevar por la corriente mientras se contempla el hermoso paisaje natural que rodea este tesoro oculto.
Al final de este emocionante plan, la experiencia se completa con un almuerzo típico del Pacífico, disfrutando de los sabores auténticos de la región.
Recomendaciones para vivir una mejor experiencia
Si planea hacer el tour por la Reserva Natural San Cipriano, independientemente de la agencia turística que elija para realizar la actividad, se recomienda tener en cuenta algunas prácticas clave que podrían garantizar una mejor experiencia.
En primer lugar, no olvidar elementos esenciales como el protector solar, unas gafas de sol y gorra o sombrero para proteger la piel. Por la exuberante vegetación y clima del lugar, también es indispensable llevar repelente contra insectos.


A esto se suma un calzado adecuado para caminar, agua para hidratarse durante el recorrido, chaqueta impermeable para cubrirse en caso de que se presenten lluvias y, por supuesto, un traje de baño para disfrutar al máximo las cascadas y piscinas naturales que ofrece este maravillo entorno.
En caso de llevar equipos electrónicos, se aconseja incluir un forro a prueba de agua y, por último, dinero en efectivo de baja denominación para hacer las compras en los restaurantes y tiendas locales sin complicaciones.










