Entre los espectáculos naturales que más sorprenden a los viajeros en el mundo se destaca una joya oculta en el departamento de Antioquia, famosa por sus aguas de tonalidades rosadas que reflejan la extraordinaria biodiversidad que tiene Colombia.
Este tesoro escondido, conocido como el río rosado, se encuentra en el corazón del corregimiento de Uveros, en San Juan de Urabá, un municipio situado a cerca de 490 kilómetros de Medellín, lo que implica un recorrido aproximado de 10 horas.

Aunque su ubicación lo mantiene lejos de la capital antioqueña, la distancia no ha sido un impedimento para los viajeros curiosos que se aventuran a descubrirlo. Quienes llegan hasta este rincón del país quedan cautivados por el singular color de sus aguas y el entorno natural que lo rodea, convirtiéndolo en un sitio imperdible para visitar.
¿Qué hay detrás del río rosado de Antioquia?
La mayoría de los visitantes que llegan a este singular atractivo natural lo hacen con una pregunta en común: ¿qué explica el color del río rosado de Antioquia? De acuerdo con Corpourabá, este fenómeno, que se ha vuelto viral en redes sociales, ocurre únicamente durante la temporada seca, entre diciembre y marzo.
En esta época de verano, “la coloración del agua se debe a la presencia de un alga denominada Turmalina salina, que se multiplica cuando aumenta la salinidad en la quebrada debido al ingreso de agua marina en su desembocadura".

Este fenómeno, según explica la fuente, se intensifica con la radiación solar, reuniendo factores que finalmente dan origen a este llamativo espectáculo visual, el cual ha convertido al corregimiento de Uveros en un destino imperdible para descubrir en Antioquia.
Además de la acción de las algas, los habitantes de la región aseguran que el fenómeno también está relacionado con la despigmentación de las raíces de los manglares cuando las olas del mar las golpean, contribuyendo de manera significativa a ese aspecto de las aguas de este afluente que tanto despiertan la curiosidad de los viajeros.

Por eso, para quienes todavía no conocen esta particular joya natural, se recomienda tener en cuenta la temporada a la hora de hacer su viaje, ya que el río en Uveros no es rosado todo el año.
En este contexto, la mejor época para visitar el destino y ser testigo de este fascinante espectáculo natural es entre los meses de diciembre y marzo, cuando el aumento de la salinidad del agua y la mayor radiación solar intensifican las tonalidades rosadas que hacen de este cuerpo de agua un escenario fascinante por descubrir.










