El sancocho volvió a poner la gastronomía colombiana en el radar internacional. Esta preparación, presente en las mesas de distintas regiones del país, apareció en el más reciente listado de Taste Atlas sobre las mejores sopas del mundo y se convirtió en la representante colombiana de la selección.

La popular sopa ocupa el puesto 95 del ranking elaborado por la guía gastronómica. Aunque quedó lejos de los primeros lugares, su aparición representa un reconocimiento para uno de los platos más tradicionales de Colombia, cuya preparación cambia de acuerdo con la región y los ingredientes disponibles.
Una de las particularidades del sancocho es precisamente su variedad. La receta puede incluir pollo, carne, costilla de cerdo, gallina o pescado, además de otros ingredientes que dependen de las costumbres de cada zona. También existe el llamado sancocho trifásico, que combina diferentes tipos de carne en una misma preparación.
Por eso, más que una receta única, el sancocho funciona como una especie de reflejo de las tradiciones culinarias colombianas. En diferentes departamentos se prepara de maneras distintas, pero mantiene esa característica de ser un plato abundante, casero y pensado para compartir.
El listado de TasteAtlas también puso en los primeros lugares varias preparaciones de diferentes partes del mundo. El puesto número uno fue para el vori-vori de Paraguay, un caldo que combina pollo, vegetales y pequeñas esferas hechas con harina de maíz y queso paraguayo.

La segunda posición fue para el Beyran Çorbası de Turquía, una sopa preparada con carne de cordero, arroz, ajo y un toque picante. En el tercer lugar apareció el Soto Betawi de Indonesia, elaborado con carne de res y vísceras en una preparación que incorpora leche de coco y hierbas locales.
Japón también tuvo protagonismo en la clasificación. El ramen al estilo de Yokohama ocupó el cuarto puesto, mientras que el ramen tonkotsu se quedó con la quinta posición. Este último se caracteriza por un caldo preparado con huesos de cerdo, cocinados durante horas hasta conseguir una textura espesa y una apariencia blanquecina.

Aunque el sancocho colombiano apareció en el puesto 95, que aparezco en el listado permite que una preparación tradicional del país vuelva a ser mencionada entre las propuestas gastronómicas reconocidas internacionalmente.
Para los colombianos, además, el valor del sancocho va más allá de una posición en un ranking. Su presencia en las cocinas regionales y sus múltiples versiones hacen que siga siendo uno de los platos más representativos de la gastronomía nacional.
