Salento se ha consolidado como uno de los pueblos más pintorescos y atractivos no solo del Eje Cafetero, sino de Colombia. Destaca por sus casas de colores, su riqueza cultural y los paisajes naturales que lo rodean, especialmente la famosa reserva natural del Valle del Cocora.

Es un destino adornado por la palma de cera, símbolo nacional, y conserva la arquitectura tradicional en bahareque, una mezcla de caña, madera y tierra que refleja las técnicas constructivas de los antepasados.
Con estas características, sin duda, uno de los planes imperdibles para hacer en este pueblo del Quindío es recorrer sus calles para admirar su belleza arquitectónica; sin embargo, hay muchas otras cosas que se pueden hacer para sacar provecho de un viaje a este destino. Estas son algunas de ellas.

Bañarse en la cascada Santa Rita
Este es un lugar muy popular entre quienes disfrutan del senderismo y la naturaleza. Se encuentra a 4,8 kilómetros de Salento y tiene una caída de 20 metros y cuenta con una piscina natural en la que los viajeros pueden darse un chapuzón. Se caracteriza por sus aguas frías y por estar rodeada de varios caminos montañosos que llevan a cascadas secundarias.

Reserva de la Patasola
Otro destino cercano es la Reserva de la Patasola, un ecosistema de bosque húmedo de 150 hectáreas de extensión en el que se pueden realizar caminatas ecológicas. Allí los turistas disfrutan de un paisaje muy especial generado por plantas y flores exóticas, además de cascadas. En este lugar se puede realizar avistamiento de aves.

Recorrido cafetero
Los amantes del café no pueden perder la oportunidad de realizar un recorrido por las fincas cafeteras de Salento y el Valle del Cocora. Varias de ellas ofrecen tours para conocer más sobre la producción, plantación, recolección, tueste, molido y preparación de esta deliciosa y aromática bebida.

Casa de los colibríes
En el Valle del Cocora se puede visitar la Reserva Natural Acaime, ubicada en el cañón del río San José. Es un destino perfecto para los amantes de la naturaleza y el ecoturismo. Conocida como La casa de los colibríes, ofrece un entorno único donde se puede disfrutar del avistamiento de aves, caminar por senderos envueltos en bosques de niebla y contemplar la biodiversidad de la región.

Comer trucha arcoíris
En Salento, uno de los platos típicos es la trucha arcoíris extraída directamente de los criaderos. Suele ser preparada frita, a la plancha, al ajillo e incluso horneada. Y se acompaña con patacón de plátano verde, arroz, ensalada y hogao; una delicia que no se puede dejar de probar.
