Muchas dudas han surgido luego de que se conocieran las imágenes de un carro eléctrico prendido en llamas en la carretera Tuen Mun de Hong Kong.


Los hechos sucedieron el pasado 3 de marzo y las emergencia obligó a la intervención de los organismos de socorro, además de la interrupción del tráfico en esta importante vía.
Para fortuna, la conductora logró salir ilesa luego de que los bomberos combatieran el fuego por un poco más de 15 minutos.
Pese a esto, la autoridades y la marca del BYD, fabricante del auto incinerado, realizaron una investigación que permitiera esclarecer lo sucedido y despejar cualquier duda sobre la seguridad que ofrece el modelo y, en general, los carros eléctricos.
El carro en cuestión fue un BYD Seal, uno de los sedanes icónicos de la marca, y el cual fue fotografiado mientras era consumido por el fuego.
El propio centro de servicio de BYD, luego de haber realizado una investigación técnica, pudo determinar con exactitud las causas de este suceso e identificó que el origen de la conflagración no tuvo nada que ver con el vehículo.


La compañía pudo descartar fallas mecánicas o averías eléctricas y confirmó que el fuego se produjo por cuenta de un cargador portátil externo que la conductora del vehículo dejó en la silla de atrás y que sufrió un cortocircuito o una fuga térmica.
Tras los hechos, BYD emitió un comunicado en el que dejó claro que ninguno de los sistemas de alto voltaje del vehículo estuvieron involucrados en la emergencia, pese a que la estructura del vehículo se vio afectada por las llamas.
Pese a los hechos, BYD pudo establecer que las baterías Blade, desarrolladas por la marca, y el chasis del Seal permanecieron intactos; en su informe indicó que las temperaturas alcanzaron grados que pudieron haber fundido los vidrios y los plásticos del interior, pero las celdas de la batería no tuvieron ninguna fuga térmica.
La respuesta del vehículo a las llamas se pudo haber dado por el umbral exotérmico que maneja BYD en sus baterías gracias a la combinación de fosfato de hierro y litio, lo que le permite superar los 500 grados centígrados, frente a los 200 que toleran las baterías tradicionales de níquel, manganeso y cobalto.
De igual forma, la estructura de aluminio en forma de panal impidió que el fuego alcanzara las celdas de la batería, manteniendo intacto este componente.
Cabe resaltar que el BYD Seal está construido bajo e-Platform 3.0, que utiliza Cell-to-Body (CTB) y que integra la batería como elemento estructural del chasis.


Esta tecnología también emplea un diseño tipo sándwich en el paquete de las baterías, con paneles de aluminio de alta resistencia, que le permiten contar con un escudo protector para las celdas.
En Hong Kong, el BYD Seal entregó aproximadamente 4.200 unidades el año pasado y es el competidor directo del Tesla Model 3, el cual registró 5.800 matrículas.
Cabe señalar que ambos autos cuentan con calificación 5 estrellas por parte de Euro NCAP.
