Bogotá atraviesa una temporada de lluvias de constantes y esto, aunque muchos no lo tengan claro, puede tener consecuencias para sus vehículos más allá del gasto del limpiaparabrisas.
Se sabe que el barro, las partículas contaminantes y otros elementos que se acumulan durante el camino pueden dañar progresivamente la pintura exterior del vehículo. Por eso, prestar atención a la frecuencia del lavado es una medida importante para conservar la pintura.
Una de las recomendaciones generales es realizar lavar el carro aproximadamente cada 15 días. Este tiempo incluso puede reducirse a una vez cada 8 días si el vehículo circula diariamente por vías con barro, polvo, lluvia o humedad constante.
La empresa Hyundai recomienda hacer el lavado una vez el mes, priorizando esta acción tras finalizar viajes en carretera o lluvias de larga duración.
Nissan, por su parte, también aconseja lavar el carro a la brevedad después de exponerse a la lluvia, pues la acumulación de barro o la savia de árboles pueden causar daños en la pintura.
¿Por qué se daña la pintura con el agua de lluvia?
El agua de lluvia puede mezclarse con partículas de polvo, contaminantes y otros residuos presentes en el ambiente. Cuando las gotas de agua se evaporan, pueden quedar marcas minerales sobre la superficie.
A esto se le suma el barro que salpica la carrocería durante los recorridos y la suciedad que se acumula en los guardabarros, las uniones de las puertas y la parte inferior del vehículo.
En el caso de hacer el lavado por su propia cuenta, se recomienda lo siguiente:
Utilizar productos especializados en carros, es mejor priorizar el champú para automóviles sobre los detergentes domésticos fuertes que puedan afectar las capas protectoras.
Lavar el automóvil cuando la carrocería esté fría y no se encuentre expuesta a altas temperaturas, como el sol de mediodía.
Retirar el barro antes de frotar la superficie, si enjuaga el carro con agua para evitar que las partículas de tierra creen rayones.
Cabe destacar que se deben extremar las precauciones con los diferentes componentes del vehículo en temporada de lluvias, eso incluye los frenos, la profundidad de las llantas y el estado de la movilidad en los alrededores.
