A partir del próximo 1 de febrero, los conductores en Colombia podrán llenar sus tanques con gasolina un poco más económica.
El Gobierno nacional anunció una reducción de $300 por galón de gasolina corriente, una medida que busca alinear el precio interno con la referencia internacional del combustible y al mismo tiempo ajustar las cuentas del Fondo de Estabilización de los Precios de los Combustibles (FEPC),
Según el Ministerio de Haciendo y Crédito Público, esta reducción se traducirá en un alivio director para los consumidores, mientras que las estructura fiscal del país se ajusta para mantener la sostenibilidad del subsidio de combustibles.
El ministro Germán Ávila Plazas explicó que este ajuste también tiene un efecto contrainflacionario, al disminuir el gasto en transporte de los hogares
Tras el anuncio oficial, Pasto, Cúcuta y Cartagena se consolidan como las ciudades donde la gasolina será más económica, con precios promedio por galón de $13.947, $14.100 y $15.783, respectivamente.
En contraste, las ciudades con los precios más altos seguirán siendo Villavicencio ($16.291), Cali ($16.202) y Bogotá ($16.191).
La diferencia de precios entre ciudades se explica por los costos logísticos del transporte y almacenamiento del combustible, así como por los efectos del régimen aduanero que influyen en la distribución del producto a nivel regional.

Expertos del sector energético han señalado que, aunque el ajuste es único a nivel nacional, los precios finales varían porque cada región enfrenta distancias, transporte y costos de operación distintos.
El ajuste anunciado para la gasolina corriente no se aplica de la misma manera al diésel, conocido como ACPM. La brecha entre el precio interno del diésel y su referencia internacional es significativamente mayor, cercana a $2.300 por galón, lo que obliga a mantener un subsidio considerable, estimado en $363.000 millones, para proteger al transporte público y al transporte de carga.
Por esta razón, el Gobierno decidió excluir del auxilio a vehículos particulares, oficiales y diplomáticos, focalizando el subsidio únicamente en el transporte público. Esta medida busca que los grandes consumidores de diésel paguen precios más cercanos a los internacionales, sin superar la paridad de importación.

Para los conductores de vehículos particulares, el ajuste de $300 en gasolina corriente significa que el tanque será ligeramente más barato en todas las ciudades, pero la diferencia entre regiones seguirá siendo notable.
Mientras Pasto, Cúcuta y Cartagena disfrutan de precios más bajos, Bogotá, Cali y Villavicencio continuarán con tarifas más altas debido a los factores logísticos que explican la dispersión de costos.
El Gobierno ha enfatizado que la medida de febrero es puntual y derivada del cierre de la brecha con los precios internacionales y del saneamiento parcial del FEPC.
