WCAR, la plataforma colombiana de venta de vehículos en línea anunció la apertura de una nueva sede en Barranquilla, tras varios años de funcionamiento en Bogotá.
En entrevista con SEMANA Walther Carvajal, CEO y fundador de WCAR, contó cuáles fueron los motivos para elegir a Barranquilla como la ciudad para ampliar su negocio y las expectativas que tienen a corto y mediano plazo.
SEMANA: ¿Por qué decidieron abrir operaciones en Barranquilla y cuál fue la hoja de ruta para esa expansión?
Walther Carvajal: Nosotros tenemos un enfoque completamente digital. Nuestro propósito es que una persona en cualquier ciudad de Colombia pueda comprar un carro sin necesidad de desplazarse físicamente, de una manera similar a como hoy se compra un celular. En WCAR hemos desarrollado muy bien ese modelo y creemos que somos líderes en Colombia en esa metodología.
Sin embargo, empezamos a detectar una tendencia muy particular: constantemente despachábamos vehículos hacia Barranquilla. Los clientes compraban los carros sin verlos físicamente, basándose únicamente en la información disponible en la plataforma, los peritajes y las garantías. Ese comportamiento se volvió tan recurrente que decidimos investigar qué estaba ocurriendo.

Realizamos un estudio de mercado en Barranquilla y visitamos concesionarios y compraventas. Encontramos que la oferta de vehículos usados no contaba con soluciones sofisticadas. Básicamente había tres opciones: comprar en concesionarios de vehículos nuevos, donde el inventario de usados es limitado; acudir a compraventas muy informales; o comprar directamente en la calle, asumiendo todos los riesgos relacionados con financiación, revisión mecánica y garantías.
A partir de ese diagnóstico decidimos abrir una sede en Barranquilla que transformara la experiencia de compra y venta de vehículos usados en el área metropolitana. Hoy el proyecto está ejecutado en un 80% y los resultados han sido muy positivos. En apenas un mes y medio o dos meses hemos visto una acogida impresionante. Incluso hemos tenido fines de semana en los que las personas hacen fila para ser atendidas, algo poco habitual en la industria automotriz. Esto confirma que el mercado estaba listo para una solución como la nuestra.
SEMANA: En medio de la incertidumbre política y económica que vive el país, ¿por qué decidieron expandirse en lugar de esperar?
W.C.: Eso tiene mucho que ver con nuestra filosofía empresarial. En WCAR solemos actuar de manera contraintuitiva. Si todos creen que no es momento de abrir, nosotros analizamos si justamente ahí existe una oportunidad. Muchas veces los mayores éxitos aparecen cuando uno toma decisiones diferentes a las del resto del mercado.
Además, creemos que la economía real no se detiene. Independientemente de si gobierna la derecha, la izquierda o el centro, las personas siguen necesitando empleo, movilidad y consumo. No es que ignoremos lo que ocurre en el país, sino que creemos que la mejor forma de construir país es a través de las acciones.
Hoy somos cerca de 120 personas trabajando en WCAR. Abrir nuevas sedes, invertir y generar empleo son formas concretas de aportar al desarrollo del país. El mercado de vehículos usados se parece cada vez más al de bienes esenciales: la movilidad ya no es un lujo, sino una necesidad.
Por eso consideramos que no tenía sentido aplazar un proyecto por la incertidumbre política. Además, tanto en Barranquilla como en Bogotá hemos comprobado que, a pesar de las dudas económicas, las personas siguen comprando vehículos. Puede existir cierta cautela, pero la actividad del mercado continúa.
SEMANA: ¿Barranquilla también funciona como una puerta de entrada para atender todo el Caribe colombiano?
W.C.: Definitivamente sí. De hecho, nuestra operación se llama WCAR Caribe precisamente porque no está pensada únicamente para Barranquilla.

Nuestra visión es convertir la ciudad en el epicentro de una región que para nosotros funciona casi como un país dentro de Colombia: el Caribe. Desde allí atendemos clientes de La Guajira, Santa Marta, Cartagena y otras ciudades de la región.
Ya estamos viendo resultados. Muchos clientes compran sus vehículos de forma digital y luego viajan desde ciudades como Cartagena, Santa Marta o incluso desde La Guajira para recogerlos en Barranquilla.
Por eso vemos a Barranquilla como nuestro centro logístico y comercial para el Caribe colombiano. A futuro, esta operación también podría facilitar la apertura de puntos más pequeños en otras ciudades de la región, manteniendo a Barranquilla como la base principal.
SEMANA: ¿Cómo están viendo el crecimiento de los vehículos híbridos y eléctricos dentro del mercado de usados y cuál es la oferta de WCAR en este segmento?
W.C.: Hay una diferencia importante entre el mercado de vehículos nuevos y el de usados. Los vehículos nuevos adoptan rápidamente nuevas tecnologías, mientras que en el mercado de usados la transición suele ser más gradual.
Actualmente vemos una fuerte demanda de vehículos híbridos usados. Esto se debe a que esta tecnología lleva varios años desarrollándose en Colombia y los compradores ya tienen confianza en ella. En el caso de los vehículos eléctricos, la adopción es más lenta porque todavía existen algunas dudas por parte de los consumidores.
Aun así, nosotros hemos apostado desde el principio por la electrificación de la movilidad. Incluso el nombre y la identidad de nuestra marca están inspirados en conceptos relacionados con la energía eléctrica, porque creemos profundamente en esta transformación.
Hoy entre el 30% y el 35% de nuestro inventario corresponde a vehículos híbridos y eléctricos. Probablemente somos uno de los concesionarios de vehículos usados con mayor oferta en estas categorías en Colombia.
Además, tenemos un gran interés en seguir comprando este tipo de vehículos porque no solo buscamos responder a la demanda del mercado, sino también impulsar el uso de tecnologías más limpias y sostenibles. Estamos convencidos de que este segmento tendrá un crecimiento muy importante en los próximos años.
SEMANA: ¿Cuáles son las metas de WCAR para 2026 y cuáles son las proyecciones a mediano plazo?
W.C.: Nuestra meta es muy clara: convertirnos en el líder del mercado de vehículos usados en Colombia para 2028.
Actualmente ya somos líderes en ventas a través de canales digitales y nos encontramos entre los cinco jugadores más importantes de la industria, a pesar de estar apenas en nuestro cuarto año de operación.
Para 2028 proyectamos vender entre 500 y 600 vehículos mensuales, consolidando nuestro liderazgo nacional.
En cuanto a 2026, esperamos cerrar el año con ventas de entre 2.000 y 2.500 unidades. Aunque existe cierta moderación en el mercado, seguimos viendo oportunidades de crecimiento.
En materia de empleo, estimamos finalizar este año con alrededor de 140 colaboradores. Para 2027 y 2028 esperamos acercarnos a las 200 personas vinculadas a la compañía, en línea con nuestros planes de expansión y crecimiento.
