Al momento de comprar una motocicleta, uno de los errores más habituales es tomar la decisión basándose únicamente en el diseño, el precio o la ficha técnica, sin haber experimentado lo que se siente manejarla.

Por eso, una prueba de manejo es fundamental para los pilotos, ya que les permite reconocer si esa unidad de su interés es cómoda, segura y ágil para circular.
Cada moto es diseñada de manera diferente; algunas son más grandes que otras y en el estilo de conducción es notable.
Por esto, varias marcas del sector, que fabrican y comercializan estos vehículos en Colombia, han compartido guías para saber con una prueba de manejo si la moto del interés del piloto es la indicada.
Objetivos de una prueba de manejo en moto
De acuerdo con Auteco, manejar la moto ayuda a conocer varios aspectos, como la comodidad percibida, las posiciones de manejo ofrecidas, la respuesta del motor, cómo es el frenado, de qué manera funciona la suspensión, cuál es su maniobrabilidad y la sensación general que causa en el conductor.
Antes de comprar una moto, la fabricante de motos comenta que hay que revisar varios aspectos.
Refiriéndose exclusivamente a la posición de conducción, el mismo piloto tiene que hacerse una serie de preguntas: “¿Llego fácil al suelo?, ¿mis brazos realmente se sienten relajados al conducir?”.

Hacerse esa clase de preguntas permite que el conductor sepa si se encuentra cómodo al manejar el vehículo.
Otro aspecto a revisar durante las pruebas de moto es su peso. Auteco aconseja que, cuando se esté manejando un vehículo de interés, se realicen lentos movimientos y pequeños giros, y comprobar si se está realmente seguro manipulándolo.
También, revisar si la visibilidad es la adecuada para manejar la moto; es vital monitorear cómo se perciben los espejos del vehículo, al igual que el tablero, los indicadores y la iluminación.
¿Qué evaluar en un test drive de moto?
Al momento de conducir la moto por primera vez, el conductor debe prestar atención al motor, si se siente suavidad al tenerlo encendido, pero a la vez potencia para responder a situaciones en las cuales el vehículo se verá desafiado, como subir pendientes.

También es necesario conocer cómo se comportan los frenos de la moto; se recomienda observar la distancia de frenado, la sensación de control y la estabilidad al frenar.
La suspensión es otro aspecto que se tiene que evaluar. Se aconseja que el piloto pase por diferentes tipos de superficie para averiguar cómo responde la moto ante estas adversidades. Una buena suspensión absorbe irregularidades sin generar una incomodidad excesiva.
Y por último por chequear es la estabilidad, ya que una buena motocicleta tiene que transmitir confianza a la persona que la maneja.
