En los últimos años, con el crecimiento acelerado de los vehículos eléctricos en todo el mundo, también han surgido dudas frecuentes sobre su comportamiento en condiciones climáticas adversas, especialmente en encharcamientos y zonas inundadas, como las que se han evidenciado en los últimos días producto de las fuertes lluvias.


Las dudas que asaltan a los propietarios de este tipo de vehículos radican en qué tan seguros son estos autos al enfrentarse a los charcos profundos o si puede haber riesgo de cortocircuitos o incendio.
Cómo están diseñados los sistemas eléctricos frente al agua
Contrario a lo que muchos creen, los carros eléctricos no son inmunes al agua, pero sí están diseñados para manejar el clima húmedo mejor que vehículos antiguos con motores de combustión interna.
La mayoría de autos eléctricos modernos cuentan con protecciones contra la entrada de agua en componentes críticos, como la batería y el sistema de propulsión, gracias a cierres sellados y estándares de protección como IP67 o IP68.
Estos índices significan que ciertas partes pueden resistir inmersión temporal en agua sin sufrir daños inmediatos, pero no garantizan resistencia total durante largos periodos o en situaciones extremas.
Profundidad del agua y riesgo
Especialistas coinciden en que profundidades superiores a unos pocos centímetros pueden representar un riesgo para cualquier vehículo en una inundación, sin diferenciar el tipo de motor que integren.
Al respecto, la Automobile Association (AA) recomienda evitar conducir por agua que supere unos 10 cm de profundidad, ya que esto no solo puede afectar la mecánica sino también ocultar peligros como baches o restos sumergidos.


Además, algunas marcas han publicado cifras de “capacidad de vadeo” para sus modelos específicos. Por ejemplo, ciertos vehículos pick-up y SUV eléctricos promocionan capacidades superiores a 1 metro en condiciones controladas, pero estas cifras no siempre están respaldadas por garantías oficiales y no deben interpretarse como una invitación a atravesar zonas inundadas.
¿Puede el agua entrar a la batería?
Aunque las baterías de los carros eléctricos están diseñadas con compartimentos sellados, estos sellos pueden degradarse con el tiempo o no soportar una inmersión prolongada.
Si el agua logra penetrar el paquete de baterías, puede causar cortocircuitos, daño irreparable y, en casos extremos, provocar incendios debido a reacciones térmicas no deseadas.
De hecho, en algunas regiones afectadas por huracanes, autoridades han recomendado mover vehículos eléctricos a terrenos más altos porque el agua salada aumentaría el riesgo de cortocircuitos y fuego en baterías, un fenómeno documentado durante tormentas recientes en Florida, EE. UU., donde varios incidentes fueron reportados después de que vehículos inundados presentaron fallas eléctricas serias.
Comparación con carros convencionales
Una creencia común es que los carros eléctricos son más vulnerables que los de motor de combustión en zonas inundadas.
La realidad es que todos los automóviles (eléctricos o no) sufren riesgos similares cuando se enfrentan a grandes volúmenes de agua.
Los vehículos tradicionales pueden inundar sus motores por la entrada de agua en el sistema de admisión, mientras que los EV pueden experimentar fallas eléctricas si el agua supera los niveles de protección de sus componentes.
No obstante, algunos conductores han compartido experiencias en redes sociales donde vehículos eléctricos pasaron por zonas de agua sin aparentes daños, especialmente si la profundidad era moderada y no hubo inmersión prolongada. Estas experiencias, aunque interesantes, no deben sustituir el criterio técnico ni las recomendaciones oficiales de fabricantes y autoridades de seguridad vial.


Recomendaciones para conductores
Ante un encharcamiento, la recomendación general para conductores de vehículos eléctricos es la misma que para cualquier otro tipo de vehículo:
- Evitar completamente zonas inundadas siempre que sea posible.
- Si no hay alternativa, cruzar lentamente y con extrema precaución, sin forzar el auto a altas velocidades ni creando olas innecesarias.
- Después de transitar por agua, es aconsejable inspeccionar el vehículo en un taller autorizado, prestando atención a los sistemas eléctricos y la batería.
- Nunca intentar encender o cargar un EV que haya estado completamente sumergido. Esto puede provocar daños adicionales o incluso riesgos de incendio.
