En un mundo donde, de manera constante, se instalan nuevas tecnologías renovables en vehículos eléctricos, un nuevo hito se acaba de presentar tras la llegada de un coche que recibe su energía del sol.

Se trata del prototipo Deep Orange 17, un vehículo eléctrico con energía positiva que fue hecho en una colaboración entre la marca de carros BMW y un grupo de estudiantes de la Universidad de Clemson (Estados Unidos).
Este coche está diseñado para poder generar más energía de la que consume durante un día típico de desplazamiento urbano, en donde se integran tecnología solar, ingeniería ligera y sistemas de control inteligentes para demostrar que la movilidad con balance energético positivo es posible.

¿Cómo el coche aprovecha el uso de energía solar?
Los estudiantes de Clemson indican que el corazón del Deep Orange 17 es un sistema de energía solar totalmente integrado. Lejos de ser un elemento auxiliar, la energía solar termina siendo una parte fundamental de la estrategia de propulsión del vehículo.

El coche posee más de 1.781 células fotovoltaicas que se encuentran integradas de forma directa en las superficies exteriores; esto permite que la misma carrocería capte energía tanto cuando se encuentra estacionada como cuando está en movimiento.
De esta manera, se recarga automáticamente el sistema de almacenamiento de energía del vehículo por medio de la luz solar, ayudando a compensar el consumo energético durante la conducción diaria.
Otras características del coche
El Deep Orange 17 fue diseñado para la eficiencia, tanto en los aspectos de la aerodinámica y la construcción ligera hasta la electrónica de potencia y los controles de la transmisión.
El coche cuenta con un peso de tan solo 550 kilogramos, siendo aproximadamente una cuarta parte de muchos vehículos de producción que tienen un tamaño similar.
Adicionalmente, su chasis multimaterial tiene una combinación de acero estructural para la seguridad de los pasajeros con componentes de aluminio, elementos estructurales de fibra de carbono y juntas metálicas que fueron impresas en 3D para maximizar la resistencia y minimizar el peso.

En cuanto al interior del vehículo, cuenta con una interfaz hombre-máquina personalizada que se encarga de proporcionar telemetría del vehículo en tiempo real, acompañada de tecnologías conocidas como Apple CarPlay y Android Auto.
Los estudiantes de la Universidad de Clemson usaron simulaciones para analizar cómo se comportaría el coche en ciudades como Greenville, Frankfurt, Madrid y Mumbai.
Por medio de un contexto descrito y un desplazamiento diario de 20 kilómetros, el vehículo estaría produciendo suficiente energía solar adicional para tener unos 50 kilómetros de autonomía en promedio.
