El miedo también forma parte de la vida de los perros, es una reacción natural que puede ayudarles a protegerse ante situaciones que perciben como peligrosas, pero cuando aparece con demasiada frecuencia puede convertirse en un problema de comportamiento. Según el portal ExpertoAnimal, factores como las experiencias vividas, la socialización y la genética pueden influir en esta respuesta.

Un estudio de la Universidad de Helsinki, en Finlandia, analizó a cerca de 13.700 perros de 22 razas para conocer su reacción ante diferentes factores ambientales no sociales, entre ellos los fuegos artificiales, los truenos, las alturas, las superficies y las situaciones desconocidas.
Los resultados apuntaron a una influencia genética en la manifestación del miedo y señalaron que el tamaño podría tener relación con esta predisposición.
En particular, los perros pequeños mostraron mayores probabilidades de presentar temor que los de mayor talla.

Top 10 de los perros más miedosos
Entre las razas que aparecen en el listado está el Cairn terrier, que mostró una elevada predisposición al miedo ante los fuegos artificiales, los truenos y las alturas o superficies. El Collie de pelo largo también destacó por su reacción ante los truenos y estos últimos estímulos.
El Lagotto romagnolo, conocido como perro de agua italiano, presentó una marcada sensibilidad a los truenos y una reacción considerable frente a la pirotecnia.
El Welsh corgi Pembroke, por su parte, estuvo entre las razas con mayor temor ante los fuegos artificiales y los truenos.
El Chihuahua también aparece en la lista, especialmente por su predisposición al miedo a las alturas y superficies. Además, puede ser sensible a los ruidos fuertes.

Algo similar ocurre con el Schnauzer miniatura, que requiere una adecuada socialización para evitar que la timidez se convierta en problemas de comportamiento.
El perro de agua español destacó por su temor ante personas desconocidas y situaciones nuevas. Según los datos citados, cerca del 30% de los ejemplares mostró este patrón.
La edad, la esterilización, las experiencias sociales, el entorno urbano y la composición familiar pueden influir en esta respuesta.

El Pastor de Shetland, conocido como “sheltie”, también mostró una importante predisposición a desconfiar de extraños.
Su carácter suele ser leal, aunque puede mostrarse tímido ante personas desconocidas.
El Wheaten terrier irlandés, en cambio, apareció entre las razas más amigables frente a estímulos novedosos, aunque presenta sensibilidad a los ruidos fuertes, especialmente los truenos. El Labrador retriever completa el listado y destaca por su temor a las alturas y superficies.

Finalmente, la recomendación es trabajar la confianza mediante socialización temprana, ejercicio, estimulación mental y refuerzo positivo.
Los castigos, el encierro y la violencia pueden aumentar el estrés y favorecer traumas o fobias. Por eso, conocer estas tendencias puede ayudar a los dueños a entender las señales de sus mascotas y acompañarlas con paciencia.
