El caso de los dos perros que fueron encontrados sin sus responsables en el aeropuerto El Dorado, en Bogotá, tomó un nuevo rumbo luego de que uno de los propietarios entregara su versión sobre lo ocurrido y señalara a la empresa que había sido contratada para transportar a los animales.

De acuerdo con el testimonio revelado por CityTv, uno de los perros, un cachorro de raza pitbull llamado Milo, viajaba desde Estados Unidos hacia Cali acompañado de otro canino. La familia habría contratado una agencia para encargarse del recorrido, que contemplaba varias escalas antes de llegar a su destino final.
Según el propietario, el proceso de traslado comenzó el 24 de septiembre. Sin embargo, después de varios días habría perdido comunicación con la empresa y comenzó a buscar información sobre el paradero de su mascota.
Su versión es que intentó comunicarse tanto con la agencia como con otras personas involucradas en el traslado, ante las dudas que tenía sobre lo que estaba ocurriendo.
El viaje tuvo un inconveniente al llegar a Bogotá. Durante la revisión realizada en El Dorado, el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) encontró inconsistencias en la documentación requerida para que los animales pudieran continuar el trayecto. Los perros quedaron entonces bajo control de las autoridades mientras se definía cómo proceder.
La nueva versión sostiene que, ante la imposibilidad de continuar el viaje, las personas que tenían a cargo a los animales habrían optado por dejarlos en el aeropuerto y continuar hacia Cali. Esto contradice parcialmente la primera interpretación del caso, según la cual los propietarios habían abandonado directamente a sus mascotas.
Tras conocerse la situación, los dos perros quedaron bajo protección del Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal (IDPYBA), que realizó su valoración veterinaria. Los animales se encuentran en buenas condiciones de salud mientras se intenta establecer con precisión qué ocurrió y quiénes tendrían responsabilidad por lo sucedido.

El Distrito ya había anunciado actuaciones ante las autoridades competentes por el presunto abandono y posibles irregularidades relacionadas con la documentación presentada para los animales. También había pedido que se evaluaran medidas frente a las personas inicialmente señaladas por el caso.

Ahora, con el testimonio del propietario, la investigación deberá determinar el papel que tuvieron los dueños, la agencia contratada y las personas encargadas materialmente del traslado de los perros. Por el momento, no existe una conclusión definitiva sobre la responsabilidad de cada uno de los involucrados.
