El abandono animal continúa siendo una problemática alarmante, y los perros adultos suelen ser quienes más sufren sus consecuencias. Bella es un claro reflejo de esta realidad. Fue encontrada abandonada en un caño del sector de Kennedy, detrás de un conjunto residencial, en una zona boscosa.
Su rescate ocurrió de manera fortuita, cuando una persona que paseaba a sus propios perros notó que ladraban de forma insistente. Al seguir el sonido, encontró a la perrita tirada, en evidente estado de vulnerabilidad y abandono.

“Bellita”, como la llama su rescatista Paula Parra, presentaba una herida abierta en una de sus patas, según relató en diálogo con SEMANA. Tras la evaluación veterinaria, se descartó que hubiera sido atropellada o atacada por otro animal, ya que no presentaba raspones ni señales de mordeduras.
Según el profesional, el corte era demasiado limpio, lo que sugería que había sido causado intencionalmente, arrancándole parte de la piel.
Ese mismo día fue llevada de urgencia al veterinario y quedó hospitalizada. En total, permaneció internada alrededor de cinco días, luego de ser sometida a una cirugía, y al momento del testimonio habían pasado aproximadamente siete días desde su rescate. Gracias a la atención médica oportuna, Bella logró estabilizarse y comenzar su proceso de recuperación.

“Yo pensé que el día que la llevé a la veterinaria ya no iba a lograrlo. Se acostó en la camilla y no volvió a reaccionar. Estaba totalmente deshidratada. Ella llegó muy hinchada como de la parte de las costillitas. Al principio creímos que podía tratarse de un problema abdominal, pero el veterinario nos explicó que no era el abdomen, sino un dolor generalizado en todo el cuerpo. Por eso creemos que pudo haber sido golpeada, ya fuera con patadas o con un palo, aunque no lo sabemos con certeza. Los primeros días fueron terribles; sinceramente pensé que no iba a sobrevivir”, relató su rescatista a este medio de comunicación.

A Bella se le practicaron todos los exámenes médicos necesarios, los cuales revelaron que presenta anemia leve, actualmente en tratamiento, sin que se detectaran otras afecciones graves. No tiene problemas renales ni complicaciones internas adicionales.
De acuerdo con el relato de su rescatista, Bella tiene alrededor de 10 años y es una perrita extremadamente temerosa, tanto con las personas como con otros perros, lo que sugiere un historial de maltrato.

Reacciona con miedo ante movimientos bruscos y, durante sus primeros días, incluso se orinaba del susto. Sin embargo, con cuidados constantes, medicación, vitaminas y una alimentación adecuada, ha mostrado avances significativos: recientemente comenzó a mover la cola, relata Paula.
Actualmente, su estado de salud es estable y su principal necesidad es encontrar un hogar paciente y amoroso que la acompañe en su proceso de rehabilitación. Aunque Bella ya está lista para dar el siguiente paso y tener un hogar definitivo donde pueda pasar sus mejores años de vida, las personas interesadas en ayudar con su recuperación también pueden hacerlo comunicándose al 315 285 4716.










