Como ya había trascendido, el ministro del Trabajo, Antonio Sanguino, confirmó que sí se está estudiando la posibilidad de eliminar del salario de los congresistas la prima de servicios que fue aprobada por el gobierno Santos en 2013.

“No es quitarles, es un acto de justicia. Reducirles una prima que fue un regalazo del entonces ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas. Está calculada a precios de hoy en 11 millones de pesos y yo creo que es un acto de justicia que el pueblo colombiano aplaudirá y celebrará junto con la decisión de aumentar el salario de los que menos ganan”, señaló Sanguino.
En ese mismo sentido, el ministro de Hacienda, Germán Ávila, aseguró que la prima de servicios nació con la intención de atender una necesidad de costos de instalación de los congresistas que estaban fuera de Bogotá y que, al poco tiempo, se transformó en un beneficio generalizado para todos los congresistas.
“Eso se convirtió en un costo recurrente que lleva más de 12 años pagado a todos los congresistas que hoy está en más de 11 millones de pesos, que además está indexado, y que en teoría es para su instalación (…) este es el costo en la política de reducción de gastos que estamos explorando”, señaló Ávila.
El borrador que circula plantearía que el Decreto 2170 de 2013 se expidió bajo una interpretación específica de esa jurisprudencia, con el fin de corregir una supuesta distorsión en la escala salarial de los congresistas.
Sin embargo, la nueva disposición del Gobierno Petro sostendría que dicha prima podría generar inequidades y que su aplicación resultaría “compleja y subjetiva” especialmente por la “falta de uniformidad en el concepto de residencia que sirvió de base para su reconocimiento”.
