Luego de 11 años, obras del artista colombiano Fernando Botero vuelven a Seúl con la exposición titulada “El Triunfo de la Forma”. Esta muestra reúne 112 obras de distintas temáticas en el Seoul Arts Center, que inaugura el 24 de abril y estará abierta hasta el 30 de agosto de 2026.

Lina Botero, hija del genio antioqueño, contó a SEMANA cómo fue la experiencia de haber participado en la curaduría de esta exposición junto con Cristina Carrillo de Albornoz:
“Es una experiencia profundamente personal. Co-curar esta exposición junto a Cristina Carrillo de Albornoz me permite no solo compartir la visión artística de mi padre con el público, sino también transmitir la intimidad que tengo con su obra”.

Además, refiriéndose a este punto, hace énfasis en el conocimiento que tiene de las obras, lo que podría ayudar a reforzar el guion que se presenta:
“Conozco la historia detrás de muchas de estas piezas —cuándo las pintó y qué lo inspiraba en ese momento—”. Del mismo modo, esto se evidencia en “poder traducir ese conocimiento en un recorrido expositivo coherente y emotivo”.

Seúl ya ha podido apreciar obras de Botero; además, Lina menciona que “siempre hubo una conexión muy especial entre su obra y el público coreano”. Esto convierte este escenario en uno de suma importancia para el legado de Fernando Botero, pues se busca “profundizar esa relación” con este público, “con 112 obras y varias que nunca se han exhibido, para que el público asiático pueda apreciar toda la amplitud y evolución de su trabajo”.

Lina Botero ha estado vinculada al arte desde muy joven y, como no, si es hija de uno de los más importantes exponentes del arte latinoamericano: “Crecí rodeada de arte, viendo a mi padre trabajar cada día con una disciplina y una pasión que nunca disminuyeron”.
Pese a tener una relación familiar, ella se clasifica como “una profunda admiradora de su obra”. Además, resalta la labor que desde su familia se ha emprendido por preservar el legado de Botero: “Junto a mis hermanos, siento que tenemos la misión de compartir su legado con el mundo, de asegurarnos de que nuevas generaciones puedan descubrir y conmoverse con su trabajo, como lo hemos hecho nosotros toda la vida”.

Con cada exposición se avanza en la tarea de “reafirmar la relevancia de la obra de mi padre en el panorama artístico mundial”.
La exposición que pronto se inaugurará en Seúl “presenta seis secciones temáticas que revelan la coherencia y la profundidad de su trabajo a lo largo de décadas”. En consonancia con esto, afirma que la importancia radica en demostrar “que su obra trasciende fronteras culturales”, pues se evidencia cómo un artista del otro lado del mundo “conmueve al público en Asia con la misma fuerza que en Europa o en América”.
Las temáticas que se incluyen son:
- Versiones: entendidas como la reinterpretación de obras de grandes maestros en los ojos de Botero.
- América Latina: escenas cotidianas, ambientes paisas o temas de identidad latinoamericana.
- Religión: haciendo uso de representaciones clásicas imprimiéndoles su sello personal para dar una experiencia diferente a la vista del espectador.
- Tauromaquia: siendo un tema recurrente en su producción.
- Naturaleza muerta: como una muestra inequívoca de su estudio del volumen, la forma y el color.
- El circo: inspirada en su visita al Circo Atayde en México.

Lina define a su padre como “universal” y a la exposición “El Triunfo de la Forma” como “reveladora”, lo que la convierte en una oportunidad para conocer de cerca la obra de un artista que ha cautivado al mundo con sus figuras voluminosas.

Al ser una exposición con obras de una ventana temporal amplia, “permite ver la evolución de su lenguaje artístico, cómo mantuvo siempre su esencia mientras seguía explorando, experimentando y profundizando en su visión”.
Entre los distintos formatos que la exposición incluye están “pinturas, esculturas y dibujos, incluyendo los grandes lienzos por los que mi padre es más conocido, pero también una selección de obras que se exhibirán por primera vez después de su fallecimiento”.
Los dibujos que se incluyen “revelan su maestría del trazo. Es una visión completa de su universo artístico, organizada en seis secciones temáticas que permiten al visitante sumergirse en los distintos mundos” que el artista creó.
Lina menciona que se acerca el fin de la gira en Asia “para regresar con la obra de Botero a museos en Occidente”, indicando que lo visto en el continente asiático confirma “algo que siempre se supo: el lenguaje de Botero es universal”.
Fernando Botero Zea, en una entrevista realizada por SEMANA en el marco de la inauguración de una exposición en Singapur, dice que su padre “fue un gran visionario; desde los años ochenta empezó a mirar Asia, cuando nadie daba un centavo por esta parte del mundo desde la perspectiva del arte”, agregando que “en los años noventa hizo una cantidad muy grande de exposiciones en los principales museos de Japón y luego, en los primeros años del siglo XXI, expuso tanto en Corea como en Singapur”.

Fernando Botero se ha convertido en un símbolo de identidad nacional. Sus obras, que hoy en día se exponen en los museos más importantes del mundo, reflejan parte de la historia de Colombia y su idiosincrasia.
El triunfo de Botero no es un triunfo personal, sino que hace parte de un triunfo latinoamericano, posicionándolo entre los referentes más importantes del arte a nivel mundial.

Últimamente se ha visto cómo el mercado del arte de Botero en Colombia se ha movido con diferentes obras que han salido a subastas y que han generado gran expectativa en el público que sigue de cerca la carrera del antioqueño.
