Aunque el título La empleada (The Housemaid en su versión original, o La asistenta en España) no resultaba especialmente llamativo para algunos cinéfilos que siempre están en busca de producciones que sorprendan de principio a fin, lo cierto es que este nuevo thriller psicológico protagonizado por Sydney Sweeney terminó superando las expectativas del público.
¿Por qué llamo tanto la atención de los espectadores? Quienes se animaron a ver esta película en las salas de cine, no solo se encontraron con un reparto que deslumbró con una impecable actuación, sino con una historia cargada de suspenso que mantuvo despierto el interés por encontrar qué había detrás de la trama centrada en el particular comportamiento de sus personajes principales.

Para quienes aún no han visto la cinta, pero quisieran hacerlo, aunque continúa en cartelera en algunas salas de cine de Colombia, también existe la posibilidad de repetirla o disfrutarla desde la comodidad de la casa a través de diferentes plataformas de streaming, como Apple TV y Prime Video, según señala la revista Forbes.
¿De qué trata ‘La empleada’?
En esta cinta, nada ni nadie resulta predecible. Uno de los datos clave para tener en cuenta de La empleada es que es una historia de ficción basada en el libro de Freida McFadden, dirigida por Paul Feig y protagonizada por Michael Morrone y Elizabeth Perkins.
La sinopsis de la película dice: Una joven (Sydney Sweeney), con un pasado complicado comienza a trabajar como asistenta en la lujosa casa de los Winchester. A medida que se adentra en la vida de la familia, descubrirá secretos oscuros que pondrán en peligro su seguridad, pero quizá ya sea demasiado tarde...
Con esta premisa, la producción atrapa al espectador desde el primer instante y lo sumerge en una trama cargada de misterio donde Sydney Sweeney interpreta a Millie Calloway, una joven que, en su búsqueda de empleo, decide falsificar su experiencia laboral y modificar su perfil con el fin de generar confianza pese al historial poco favorable que la persigue.

En medio de esta situación, Millie logra convencer a Nina Winchester (interpretada por Amanda Seyfried), abriendo las puertas de su hogar que, a simple vista parece perfecto: un esposo amable, carismático, inteligente y económicamente estable, con una paciencia inquebrantable y un profundo amor por su hija.
Esas cualidades que distinguen a Andrew Winchester, (interpretado por Brandon Sklenar), hacen que la joven se anime aún más a realizar los quehaceres diarios del hogar de tiempo completo, pese a que Nina pasa de tener un trato amigable a convertirse en su peor tormento, aparentemente impulsada por los celos.

Sin embargo, hay algo que no encaja en esa familia y Millie lo percibe desde el primer instante en el que acepta vivir con ellos en una habitación estratégicamente ubicada dentro de la casa, con apenas una pequeña ventana que no puede abrirse y una puerta con seguros, pero sin llaves a su disposición.
A pesar de las dudas que esos detalles despiertan en ella, la joven no puede darse el lujo de renunciar a su trabajo y es entonces cuando comienzan a desencadenarse una serie de hechos inesperados que dejan al descubierto la verdad detrás de ese hogar, ofreciendo una crítica al maltrato intrafamiliar.










