La noche del sábado 3 de octubre se vivió nuevamente, como la noche anterior, con bastante intensidad. Desde antes de que iniciara el concierto, los ánimos ya estaban a tope con todos los fanchants, un coro sincronizado que crea el fandom durante los conciertos, para recibir por segunda vez en Bogotá a RM, Jin, SUGA, j-hope, Jimin, V y Jungkook.


Entre la multitud se vieron banderas de Costa Rica, Panamá, Ecuador, Venezuela, y más países de Latinoamérica. Llegaron ARMYs de todas las edades, reunidas nuevamente para cantar a todo pulmón el setlist de la gira de Arirang.
No muchas ciudades tiene un chiste interno con BTS, y eso se hizo sentir en ambas noches de la visita de estos artistas y su masiva producción.
El Estadio El Campín volvió a ser el escenario de la letra de “Arirang”, extracto de la canción “Body to Body”. “Arirang” es una canción folclórica coreana, que expresa el dolor pero también resiliencia en tiempos de guerra. Esta canción folclórica tuvo gran impacto cuando en 1896, siete estudiantes coreanos viajaron a Estados Unidos y la etnóloga y antropóloga estadounidense Alice Cunningham Fletcher grabó por primera en 6 cilindros de cera, el idioma coreano. Los estudiantes cantaron “Arirang”, la palabra en sí no tiene un significado o una traducción, es más el sentimiento de resistencia y esperanza del pueblo coreano.

Así pues, que BTS haya incluido esta canción en “Body to Body” y nombrado todo su nuevo álbum de esta manera es una forma de retomar sus orígenes después de un largo periodo de silencio y, a la vez, de honrar la voz de estos siete estudiantes que quedaron grabados en la historia.
Ahora BTS se ha encargado de que estadios por todo el mundo entonen este segundo himno coreano, y Colombia no defraudó. Se cantó a todo pulmón este verso, y nuevamente los artistas quedaron sorprendidos. En ambas fechas se retiraron los audífonos para escuchar a sus asistentes cantar desde lo más profundo de su existencia esa letra coreana que tanto les significa.
BTS se despidió de Colombia con “We are Bulletproof Pt.2″ y “Mikrokosmos”, como las dos canciones sorpresa. Estas sorpresas son quizá la parte del concierto que la gente más espera, pues el DJ pone a rodar cualquier canción de cualquier álbum de la trayectoria musical de BTS, lo que significa que no es una canción previamente ensayada. Y esto significa que puede haber olvidos de letra y de coreografía. Y las y los fans disfrutan ese hecho como la parte más humana del setlist. Muchos de sus asistentes tenían carteles con sus canciones favoritas para que, ojalá, las ponchara la cámara y el DJ pusiera su selección. Varios internautas han incluso creado documentos de Excel de las canciones que se han tocado en cada ciudad, ya que se repiten pocas veces, y así influyen en las posibilidades de que aquellas canciones se continúen tocando en lo que queda de la gira.


Luego de una entrega total de lado y lado, como fue la constante en estas dos noches, sonó Into the Sun y los asistentes supieron que se acercaba el final. Y fue turno para los fuegos pirotécnicos majestuosos que impactaron dentro y fuera del recinto. Nuevamente se sintió una sensación de felicidad, la que surge de un sueño cumplido para todas y todos los ARMY. Y, claro, también asomó la nostalgia por ver concluir un fin de semana cargado de emociones intensas, lágrimas, risas, canto y devoción. Aunque BTS nos prometieron volver, no sabemos cuándo podría ser su siguiente regreso a Latinoamérica. ¿Habrá nuevo estadio para ese entonces? Quizá
*Vale anotar que para calmar la tusa, y para quienes se quedaron sin su merch oficial y sin ver la exhibición, aún está abierto la pop up store de BTS, y así seguirá hasta el 18 de octubre en la Mansión Francesa (Cra. 8 #87-85).
