James Rodríguez es líder y capitán de la Selección Colombia. Su protagonismo al interior del equipo cafetero ha sido marcado durante el tiempo que ha estado. Para los ñiños y futuras generaciones es ídolo tras aportar tanto a la Tricolor.
Por la mente de muchos pasa conocerle, algunos no lo logran, pero otros, como Molly reciben la chance y celebran para toda la vida ese instante que les da el 10.


El gesto de James Rodríguez
A lo largo de los últimos días se viralizó la historia de Molly Bustamante a través de redes sociales. Dicha pequeña en condición de discapacidad debido a una parálisis cerebral, añoraba conocer a James Rodríguez.
Tras muchos esfuerzos realizados junto a su padre, en las últimas horas el anhelado encuentro se produjo y dio de qué hablar.
A través de Instagram, el padre de la niña puso un mensaje en el que se evidenció la disposición absoluta del jugador colombiano para recibirlos y tener un espacio donde ambos pudieses compartir.
“Hay fotografías que valen más que mil palabras... Esta es una de ellas”, encabeza el mensaje puesto por don Jairo, acudiente de Molly.
“Detrás de esta foto hay ilusión, esperanza, un viaje, muchas emociones y el sueño de una niña que nunca dejó de creer. Ayer Molly pudo conocer a James Rodríguez y llevarse la foto que tanto soñó“, escribió satisfecho el padre de la pequeña.
Su felicidad la siguió plasmando a través de palabras así: “Como papá, ver esa sonrisa es uno de esos regalos que no tienen precio. Porque al final la vida se trata de esto: de crear recuerdos, de vivir momentos que nos llenen el corazon y de seguir creyendo que los sueños sí pueden hacerse realidad. Y ayer… el sueño de Molly se cumplió...“.

De manera directa el señor Jairo le dijo a Rodríguez que le agradecía por su amabilidad: “Gracias James por haber hecho posible que mi hija cumpliera este sueño tan hermoso”.
" Y gracias también a todas las personas que ayudaron a hacer realidad este sueño, a los que comentaron, a los que compartieron mil y mil gracias", completó dando valor al apoyo de propios y extraños.
A punta de pulseras
La historia de Molly es conmovedora por donde se le mire. Su sueño era compartir con James y lo logró a pulso realizando una manualidad para costear parte del viaje a México desde Jumbo, Valle del Cauca de donde es originaria.
“Pasó semanas haciendo pulseras de la suerte para James Rodríguez y toda la Selección. Su sueño: tomarse una foto con él en México”, escribía en sus redes sociales sobre el anhelo que tenía.
Al final, todo terminó por salir como era esperado. Esa niña que buscó junto a su padre, tuvo el premio a su insistencia y se le dio la foto con el ídolo de muchos.
James y Molly quedaron en la fotografía fundidos en un abrazo, con una sonrisa que para el volante fue un momento, pero para la niña será recordado por siempre.

