Las experiencias dentro de los aeropuertos están dejando de centrarse únicamente en logística y tiempos de espera. Cada vez más, el negocio del turismo y los viajes premium se mueve hacia servicios diferenciados que buscan convertir el paso por las terminales aéreas en parte de la experiencia del viaje.

Esa transformación quedó reflejada en los Priority Pass Excellence Awards 2026, propiedad de Collinson International, que reconocen las salas VIP mejor calificadas por viajeros alrededor del mundo.
Los premios, organizados por Priority Pass red global de salas VIP aeroportuarias, se basan en más de 700.000 calificaciones y reseñas de usuarios y muestran cómo las expectativas de los pasajeros están cambiando.
Según el informe, los viajeros valoran cada vez más espacios que integren diseño local, gastronomía regional y ambientes enfocados en comodidad y bienestar, más allá de los servicios tradicionales de espera.
La mejor sala VIP del mundo en 2026 fue elegida en el aeropuerto internacional de Portland, en Estados Unidos. El Escape Lounge recibió el reconocimiento global gracias a una propuesta enfocada en diseño contemporáneo, gastronomía local y espacios pensados tanto para el descanso como para el trabajo.
Latinoamérica y el Caribe también ganaron protagonismo dentro del ranking. Club Kingston, en Jamaica, fue reconocida como la mejor sala VIP regional, mientras que Advantage VIP Lounge, ubicada en Campinas, Brasil, obtuvo una mención destacada dentro de la categoría “One to Watch”, enfocada en espacios que han mejorado significativamente su propuesta durante el último año.
En otras regiones, el listado también destacó espacios como Vienna Lounge, en Austria, reconocida como la mejor sala VIP de Europa, y Lounge Fukuoka, en Japón, que lideró la categoría Asia Pacífico.
El avance de este tipo de servicios refleja un cambio más amplio dentro de la industria aérea y turística. Con la recuperación del tráfico internacional y el crecimiento de los viajes corporativos y de ocio premium, los aeropuertos están empezando a competir no solo por conectividad, sino también por la experiencia que ofrecen a los pasajeros.

En paralelo, las salas VIP se consolidan como un negocio estratégico dentro del ecosistema aeroportuario, impulsado por programas de membresía, tarjetas financieras y alianzas con aerolíneas.
La tendencia apunta a que estos espacios dejarán de ser exclusivos para viajeros frecuentes y comenzarán a integrarse como parte de una oferta más amplia de servicios diferenciados dentro de los aeropuertos.
