La transición energética en Colombia sigue avanzando con nuevos proyectos solares, aunque el reto continúa siendo el pasar de los anuncios a la ejecución.

En ese escenario, la multinacional francesa GreenYellow puso en operación el Parque Solar Jardín, ubicado en Valencia de Jesús, Cesar, una planta fotovoltaica que busca fortalecer la generación de energía renovable en una de las regiones con mayor potencial solar del país.
El proyecto cuenta con una capacidad instalada de 14,55 MWp y una producción estimada de 29,15 GWh al año, suficiente para aportar energía al sistema eléctrico mediante generación renovable a gran escala.
La planta incorpora tecnología tracker, un sistema que permite que los paneles sigan el movimiento del sol para mejorar la eficiencia frente a estructuras estáticas.
La infraestructura está compuesta por 23.460 paneles solares y, según la compañía, permitirá evitar la emisión de cerca de 19.239 toneladas de CO₂ al año, una cifra que refleja el peso que empiezan a ganar este tipo de proyectos dentro de las metas de descarbonización y diversificación energética del país.
La entrada en operación también evidencia el creciente interés de inversionistas internacionales por el mercado energético colombiano.
GreenYellow, que ya suma cerca de 200 MW en proyectos solares entre construidos y en construcción en el país, busca consolidar una estrategia enfocada en generación solar, eficiencia energética y almacenamiento con baterías.
Más allá de la capacidad instalada, el proyecto deja ver otro desafío de la transición energética, la necesidad de coordinación institucional y estabilidad regulatoria para ejecutar infraestructura de largo plazo.

El desarrollo del parque implicó procesos técnicos y administrativos que requirieron articulación con entidades estatales para su entrada en operación. Durante la construcción se generaron 184 empleos, de los cuales más de la mitad correspondieron a mano de obra local.
Además, en alianza con el SENA, la compañía desarrolló formación técnica en energía solar para habitantes de la región, una señal de cómo la expansión de las energías renovables empieza a impactar también el mercado laboral.