La industria de alimentos comienza a mover fichas hacia la descarbonización desde su cadena de suministro. PepsiCo, en alianza con Yara Colombia, inició un piloto en el país para incorporar fertilizantes producidos con energía renovable en el cultivo de papa, insumo clave para marcas como Papas Margarita y DeTodito.

El proyecto se desarrolla en 596 hectáreas en Cundinamarca y Boyacá, lo que representa cerca del 13% del volumen total de papa que abastece a la compañía en Colombia, equivalente a unas 15.000 toneladas por ciclo productivo. El objetivo es medir el impacto de estos insumos en la reducción de emisiones y en la eficiencia del cultivo.
La apuesta se basa en el uso de fertilizantes Yara Climate Choice, cuya fabricación puede reducir hasta en un 90 % las emisiones asociadas, frente a los procesos tradicionales.
Este piloto se suma a un avance previo: actualmente, el 72% del volumen de papa que abastece a PepsiCo ya utiliza fertilizantes de baja huella de carbono, con reducciones cercanas al 60% frente a alternativas convencionales.
En conjunto, la implementación de estas prácticas podría generar una reducción adicional de hasta un 27 % en la huella de carbono por tonelada de papa producida, lo que impacta directamente la cadena de valor de productos masivos en el país.

Más allá del componente ambiental, el proyecto también tiene implicaciones productivas. El uso eficiente de nutrientes, la protección de fuentes hídricas y la mejora en la salud del suelo apuntan a aumentar la productividad en campo, un factor clave en un cultivo estratégico para la seguridad alimentaria en Colombia.
El reto, sin embargo, está en escalar estas soluciones. PepsiCo trabaja con cerca de 2.300 hectáreas de cultivo de papa en el país, por lo que la ampliación del piloto dependerá de los resultados técnicos y económicos que se obtengan en esta primera fase.
