El presupuesto destinado a la salud volvería a crecer por debajo de las necesidades del sistema en 2027. Esta afirmación es de la consultora Sectorial, que asegura que en el proyecto que se discute en el Congreso el plan total de gastos de la Nación aumentaría en 16,1 %, pero los recursos para dicho sector subirían apenas 1,8 %.
La firma calcula que el sistema requeriría 121,6 billones de pesos el próximo año, lo que implica un incremento de 16,9 % frente a los 104 billones que recibirá en 2026. De estos últimos, 102,1 billones corresponden a recursos del Plan de Beneficios en Salud financiados con la UPC y 1,9 billones a Presupuestos Máximos.

La estimación incorpora dos presiones principales. La primera es la inflación del sector salud, que llegó a 8,3 % en agosto de 2026, por encima del promedio nacional de 6,24 %. Ese aumento de precios generaría necesidades adicionales por 9,3 billones de pesos. La segunda es el desequilibrio entre los ingresos y los gastos de las EPS, que añadiría otros 8,32 billones. El cálculo, además, no contempla futuras inclusiones de medicamentos y servicios en el Plan de Beneficios en Salud.
El análisis coincide con la advertencia del Ministerio de Salud sobre un faltante de alrededor de 13 billones de pesos, de los cuales 12 billones corresponderían a atención y uno a inversión.

Las cuentas de las EPS muestran la presión financiera. Al cierre del primer semestre de 2026, la siniestralidad combinada del sistema, incluidos los gastos administrativos, llegó a 108 %. En otras palabras, por cada 100 pesos recibidos se gastan 108. Aunque el indicador bajó 3,4 puntos porcentuales frente a 2025, continúa por encima del nivel de equilibrio.
La situación es más crítica entre las EPS intervenidas por el Gobierno, cuya siniestralidad alcanzó 114,3 %, frente a 102,6 % en las no intervenidas. Con esta dinámica, Sectorial estima que el déficit financiero acumulado del sistema podría superar los 40 billones de pesos al cierre de 2026.
Frente a este panorama, la consultora propone avanzar hacia un modelo integral de protección social que fortalezca la prevención a través de las cajas de compensación, reestructure la Nueva EPS bajo un esquema similar al de la Ley 1116 de 2026 (que establece el régimen de insolvencia empresarial) y utilice los ahorros derivados de modelos de riesgo compartido para contribuir al pago del déficit.
El Congreso ya aprobó el monto de presupuesto de 2027 presentado por el Gobierno De La Espriella, que es de 634,9 billones. Sin embargo, ese es apenas el primer capítulo de una discusión que ahora entra en su fase más compleja. Lo que viene será definir cómo distribuir los recursos y qué partidas deberán ser reajustadas en medio de la presión por reducir el gasto.
