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Cons estos resultados el dólar rompió la racha alcista que traía desde finales de la semana pasada. - Foto: Getty Images

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Precio del dólar en Colombia cayó más de 30 pesos en su tercera sesión de la semana

Esta divisa quedó por debajo de los $ 4.500 pesos.

En una jornada de rebote técnico e influenciado por las recientes alzas de los precios del petróleo en todo el mundo, el dólar en Colombia cayó más de 30 pesos este miércoles -28 de septiembre- luego de mantener la tendencia a la baja con la que comenzó el día y terminar alejado de sus máximos históricos.

De acuerdo con la Bolsa de Valores de Colombia, esta divisa cerró con un último precio de 4.490 pesos, quedando 64 por debajo del valor de cierre de la sesión pasada, cuando finalizó sobre los 4.554 pesos; luego de subir por segundo día consecutivo, afectado por el miedo mundial a una recesión y el aumento de interés por los activos refugio.

Así mismo, a lo largo de la jornada manejó un costo promedio de 4.485 pesos con 28 centavos; el cual queda 71 pesos y 14 centavos por debajo de la Tasa Representativa del Mercado que estaba fijada para hoy por la Superintendencia Financiera. El máximo valor para esta sesión fue de 4.530 pesos, mientras que el mínimo se ubicó en 4.462,01. Una vez más el dólar se ubica por debajo de la barrera de los 4.500.

Cabe resaltar que no solo el peso colombiano no fue la única moneda que le recortó camino al dólar, ya que la libra esterlina repuntó el martes frente al dólar tras haber caído la víspera a un mínimo histórico como reacción a un plan de reducción de impuestos y austeridad del gobierno conservador de Liz Truss que hace temer una recesión.

“Esto es la calma después de la tormenta”, señaló Russ Mould, analista de AJ Bell, pidiendo cautela. La divisa británica subía un 0,65 % hasta 1,0758 dólares hacia el final de la jornada, alejándose del mínimo histórico alcanzado la víspera a 1,0350 dólares.

Sin embargo, seguía perdiendo más de 4 % respecto del viernes, día en que el ejecutivo conservador anunció sus medidas contra la crisis del coste de la vida, consistentes en un masivo plan de ayudas para pagar las facturas energéticas, que se financiará con más deuda pública e irá acompañado de importantes reducciones de impuestos. Desde principios de año, el desplome de la libra frente al dólar ha sido de más del 20 %.

En una señal de la desconfianza de los mercados hacia los activos británicos, la rentabilidad de la deuda pública británica a 10 años, que sube cuando cae la demanda, alcanzó un nuevo máximo desde el de 2008 a raíz de la crisis financiera, situándose en el 4,39 %.

¿Hay un desorden económico?

El reciente desplome de la libra esterlina, que el lunes cayó a un mínimo histórico frente al dólar, ha puesto a muchos analistas a pensar en que el Reino Unido está tan mal como en los años 1970 o 1980, cuando la moneda británica alcanzó sus anteriores mínimos. Así mismo, en lo que respecta a Europa, asusta a muchos con una posible crisis.

El contexto económico actual tiene similitudes con el de esas décadas, cuando el Reino Unido era apodado “el enfermo de Europa”, pero los males actuales de la economía británica son diferentes, y la situación no es exclusiva a este país.

Durante los años 1970, un periodo de choque energético como el actual, el gobierno laborista británico optó por respaldar la economía con gasto público, lo que provocó una caída de la divisa, un aumento de la inflación y el deterioro de las finanzas públicas. Londres tuvo que entonces recurrir al Fondo Monetario Internacional (FMI).

También ahora la inflación se dispara hasta casi 10 % -aunque todavía lejos del 20 % de 1975-, las tasas de interés suben, la recesión toca a la puerta y las cuentas públicas se deterioran debido al masivo programa de ayudas a las facturas energéticas lanzado por el nuevo gobierno conservador de Liz Truss.

Los mercados se vieron sorprendidos por la mezcla de costosas ayudas públicas y recortes generalizados de impuestos anunciada el viernes por el ministro de Finanzas, Kwasi Kwarteng. Esta combinación se considera temeraria y arriesgada, sobre todo porque su financiación sigue sin estar clara, y tuvo un efecto revulsivo en los mercados.

*Con información de AFP.