Colombia enfrenta una creciente demanda de trasplantes y una brecha de donación que no solo afecta a los pacientes que esperan un órgano, sino que también representa un costo para el sistema de salud. De acuerdo con estimaciones de la Clínica Foscal, mantener a un paciente en diálisis puede costar entre $32 y $45 millones al año, mientras que un trasplante renal tiene un costo inicial de entre $60 y $90 millones.

El país tenía 4.338 personas en lista de espera a septiembre de 2025, de las cuales 4.024 requerían un riñón, según el Instituto Nacional de Salud (INS). La espera para estos pacientes puede extenderse entre tres y cinco años, de acuerdo con la Foscal, lo que significa que el tratamiento puede acumular costos de entre $100 y más de $200 millones por persona.
Según los cálculos de la clínica, durante los primeros tres años el costo acumulado de la diálisis estaría entre $96 y $135 millones, frente a entre $80 y $120 millones del trasplante. A cinco años, la diferencia sería mayor: entre $160 y $225 millones en diálisis, frente a $100 a $150 millones con un trasplante.

La brecha también se refleja en el gasto agregado. Si las 4.024 personas que esperan un riñón estuvieran en diálisis, el tratamiento representaría entre $129.000 millones y $181.000 millones al año para el sistema.
Después del primer año del trasplante, el principal gasto corresponde a medicamentos inmunosupresores, estimados entre $10 y $15 millones anuales, según la Foscal. La clínica señala que esto representa una reducción de entre 60 % y 70 % frente al costo de mantener una diálisis continua.
La presión podría aumentar en los próximos años. Entre julio de 2024 y junio de 2025 se reportaron 1.502.681 personas con enfermedad renal crónica, mientras que la prevalencia pasó de 2,37 a 2,84 casos por cada 100 habitantes en un año. A esto se suma el envejecimiento de la población: el Dane proyecta que las personas de 60 años o más pasarán de representar 13,2 % de la población en 2018 a 24,6 % en 2050.

La Foscal advierte que el problema no se limita al riñón. También se proyecta una mayor demanda de trasplantes de hígado, médula ósea, corazón y pulmón.
En 2024, Colombia registró una tasa de 7,4 donantes por millón de habitantes. Según el INS, un solo donante puede beneficiar hasta a ocho personas.
