En Bogotá, dos de las instituciones educativas privadas con mayor tradición y reputación académica, el Gimnasio Campestre y el Colegio Marymount, han confirmado una integración institucional que marcaría un hito en el sector educativo de élite.
Este anuncio, oficializado el 4 de febrero de 2026 a través de una carta conjunta de las dos directivas de ambos planteles, ha reactivado la atención sobre los costos asociados con estudiar en colegios considerados top dentro del mercado privado educativo de la capital colombiana.

Precios de matrícula y pensión: números destacados
Según registros del mercado educativo, las tarifas de matrícula y pensión en el Gimnasio Campestre se ubican en el rango de los $ 3 millones mensuales para algunas jornadas y niveles escolares, cifra que lo posiciona entre las instituciones más costosas de la ciudad.
Por su parte, el Colegio Marymount, conocido por su enfoque internacional y programas bilingües y de Bachillerato Internacional, reporta valores aún más altos: matrículas superiores a los $ 4.400.00 y pensiones cercanas a los $ 4.100.000 millones mensuales, según plataformas especializadas en educación privada.
Estos costos reflejan no solo el prestigio histórico de ambos colegios, sino también la inversión educativa que asumen las familias para acceder a formación con estándares académicos elevados y proyección internacional, características que ambas instituciones destacan como parte de su propuesta educativa.
Un proyecto educativo convergente
El Gimnasio Campestre y el Marymount, con más de siete décadas de historia cada uno, anunciaron que su proceso de integración dará lugar a una nueva institución educativa el Gimnasio Marymount Campestre con el objetivo de combinar fortalezas académicas, culturales y pedagógicas.

Durante el año académico 2026–2027, las dos escuelas continuarán operando en paralelo sin cambios en su estructura, mientras se ajustan los detalles para una transición gradual que concluiría en agosto de 2029.

Más allá de los números
Para muchas familias bogotanas, estas cifras representan una inversión educativa significativa que no solo cubre la educación formal, sino también experiencias extracurriculares, programas internacionales y recursos pedagógicos de alto nivel.
Estos colegios suelen figurar en listados de los mejores establecimientos privados de educación en Colombia, atraídos por sus altos resultados académicos, redes de egresados y enfoque integral en desarrollo humano y liderazgo.

A medida que avanza la integración, padres de familia y comunidad educativa observan de cerca cómo evolucionarán las tarifas, los beneficios académicos y el perfil de la nueva institución que fusionará dos trayectorias emblemáticas en la educación privada bogotana.









