La marea está alta en el terreno político, luego de la decisión de la Corte Constitucional de ordenar declarar la suspensión provisional de la emergencia económica, en medio de una crisis fiscal que fue planteada por el Gobierno de Gustavo Petro como argumento para decretar el estado de excepción.
El mandatario de los colombianos lanzó un extenso trino para referirse al problema inmediato que debe enfrentar el Estado: el recorte presupuestal, ya que la emergencia económica, a partir de la cual estableció una serie de impuestos, era la ficha con la que buscaba cubrir el faltante que tiene el presupuesto general de la Nación para este año.

Operación ‘tijera’
En primer lugar, Petro mencionó que ha hecho dos recortes presupuestales en su gobierno y se alista para el tercero, esta vez por 16 billones de pesos (lo que iba a dar la ley de financiamiento que se hundió en el Congreso), con lo cual acumula una ‘operación tijera’ por 44 billones de pesos en lo que va de su administración.
Petro no dejó de mencionar que esos recortes, de no haberse tenido que hacer si el Congreso le aprobara los proyectos de ley financieros o la Corte no tumbara decretos en ese sentido, “pudieron ser dinero en beneficio del pueblo”.
Acto seguido, reiteró algo que ha dicho en otras oportunidades: que se equivocó al escoger a José Antonio Ocampo como su primer ministro de Hacienda.
“Se debe comparar el recorte con los gastos innecesarios generados por Duque/Ocampo o los ingresos perdidos por la Corte Constitucional y el Congreso de la República; todo ello muestra que el déficit fiscal no debería existir”, argumentó.

De igual manera, enfatizó en lo que llamó “gasto artificial del subsidio a la gasolina, formado por Restrepo (José Manuel) en el gobierno Duque y seguido por Ocampo: 70 billones de pesos”.
En su afán de explicar al país que su Gobierno ha tenido que enfrentar malos manejos de las finanzas que proceden de gobiernos anteriores, recordó el pago por endeudamiento de corto plazo con el Fondo Monetario Internacional (FMI):
“Fueron 16 billones de pesos”. Esa deuda la tomó el país en la época de la pandemia, para comprar vacunas y habilitar unidades de cuidados intensivos.
Un economista debe decir la verdad.
— Gustavo Petro (@petrogustavo) January 31, 2026
Recortes hemos hecho dos veces: uno por 12 billones y otro por 16.
Vendrá otro por 16.
Estos recortes suman 44 billones de pesos corrientes del gobierno. Claro que pudieron ser dinero en beneficio del pueblo, pero me equivoqué en la… https://t.co/BdyOiH2lss
Igualmente, mencionó el tema de la opción preferencial de energía: 6 billones de pesos:
“¿Cuánto cuesta el adelanto de impuestos hecho por Ocampo en el año 2023 y que desfinanció el 2024, y que, tiene razón, fue muy torpemente medido por Reyes (Luis Carlos)? ¿Y qué representa el primer recorte de cerca de 5 billones de pesos anuales de la mitad de la reforma tributaria de 2022?”.
El mandatario se refiere a un decreto emitido en ese momento que estableció una retención en la fuente para los contribuyentes, con lo cual, el año siguiente el recaudo fue menor, pues la retefuente luego se cruza con el impuesto de renta.

No quedó títere con cabeza
Y no fue todo. En el trino hecho por el presidente, prácticamente no quedó títere con cabeza.
Se refirió a la Corte Constitucional, no solo por la decisión de ahora, sino porque en una anterior oportunidad tampoco dejó pasar la deducibilidad de regalías en las empresas del carbón y petróleo.
Con esas decisiones en el alto tribunal, Petro insiste en que “se están subsidiando las fortunas del sector económico más poderoso”.
Decisiones insanas del Banco de la República
Frente a la reciente decisión del Banco de la República de subir las tasas de interés en 100 puntos básicos, lo que las deja en un 10,25 % desde el 9,25 %, Petro tampoco se guardó su dardo.
“Los recortes los hemos hecho, pero no superan la insana política económica de Banco de la República, la Corte, y Restrepo y Ocampo. La respuesta del Gobierno hecha con la emergencia económica, después del hundimiento de dos leyes de financiación por el Congreso, ha sido muy sensata. Este análisis no es para llorar, sino para actuar. La incidencia de lo hecho por el Banco de la República no perjudica por ahora los ingresos laborales. Los trabajadores tienen un 23 % de incremento. Si la inflación esperada, concepto no científico del Banco de la República, es del 6 % (así lo manifestó Leonardo Villar al concluir la junta del Banco de la República), dejaría un crecimiento real del salario del orden de 17 % real”.
Culpa de la tasa de interés
En relación con las críticas que apuntan a que ahora, sin los recursos de la emergencia económica, acudirán a la deuda, dijo:
“La deuda seguirá creciendo por la elevación de las tasas de interés internas y puede desatar la ansiedad del capital especulador, aumentando más el costo de endeudarse para pagar la deuda; al disminuir la ganancia del capital productivo y al disminuir el empleo, se puede presentar una crisis del trabajo productivo y de la economía, impulsada por la tasa de interés y el capital especulativo, crisis que comienza en los bancos”.
