En un mercado saturado de estrenos, la verdadera sorpresa de la temporada en Netflix no es una producción nueva. Se trata de ‘Taboo’, una obra oscura, visceral y magnética que, tras casi diez años de haber sido concebida, se ha posicionado en la cima de lo más visto en España y el resto del mundo, demostrando que las buenas historias no tienen fecha de caducidad.

La trama de ‘Taboo’ nos traslada a un Londres sombrío en 1814. La historia sigue a James Keziah Delaney, interpretado por un imponente Tom Hardy, quien regresa a Inglaterra tras pasar una década en África. A Delaney todos lo daban por muerto, pero su retorno —con las manos manchadas de diamantes y un hambre de venganza insaciable— sacude los cimientos de la Compañía de las Indias Orientales.
La serie se siente hoy más vigente que nunca gracias a la atmósfera asfixiante y el desarrollo “original” que le imprimieron sus creadores. Delaney no solo busca reclamar el legado de su padre, sino enfrentarse a un sistema corrupto en una batalla geopolítica que parece sacada de una pesadilla histórica.
El éxito tardío de ‘Taboo’ no es casualidad. Detrás de cámaras se encuentra el “toque de Midas” de Steven Knight, la mente maestra detrás del fenómeno global Peaky Blinders. Knight, junto a Tom Hardy y su padre Chips Hardy, moldearon un relato que rompe con los esquemas tradicionales del drama de época.
La serie llegó a Netflix para ofrecer una narrativa cruda donde un hombre, “que se creía que se había dejado la piel en tierras exóticas”, vuelve para reclamar su lugar. Esta dupla creativa ya había probado su éxito en la gran pantalla con Locke y en televisión con las andanzas de los Shelby, lo que garantiza un estándar de calidad cinematográfica que los suscriptores de Netflix están devorando mediante maratones de fin de semana.
El misterio de la segunda temporada: ¿Realidad o promesa rota?
A pesar de su actual estatus de “lo más visto”, el futuro de la serie sigue siendo una incógnita que tortura a sus seguidores. La producción, amparada originalmente por la BBC, tuvo una primera temporada discretamente aclamada por la crítica. En marzo de 2017 se confirmó oficialmente una segunda entrega; sin embargo, han pasado siete años y el set de rodaje sigue vacío.
A día de hoy, la serie se encuentra en un limbo legal y creativo: no está oficialmente cancelada, pero tampoco renovada con fecha de estreno. La agenda ultra ocupada de Tom Hardy —quien ha estado inmerso en el universo de Venom y otros proyectos de Hollywood— parece ser el principal obstáculo para concluir esta epopeya de venganza.

Para los amantes del suspenso y las actuaciones de método, ‘Taboo’ es una parada obligatoria. En tiempos donde las barreras entre el cine y la televisión se diluyen, esta serie ofrece una experiencia visual de primer nivel. Es una historia sobre el colonialismo, el incesto, la magia negra y la resiliencia humana.
Si busca una serie que se aleje de los clichés de las plataformas de streaming y prefiera algo con más “músculo” narrativo, la obra de Knight y Hardy es la respuesta. La pregunta que queda en el aire es: ¿será este éxito masivo en Netflix el impulso definitivo para que finalmente se pueda ver la tan esperada segunda temporada?
