Martha Restrepo, actriz recordada por sus participaciones en producciones como Pandillas, Guerra y Paz y Nuevo rico, nuevo pobre, sorprendió al hablar de una etapa de su vida que era desconocida para muchos de sus seguidores.
Durante una entrevista en el programa La habitación invisible, de CityTV, la actual participante de MasterChef Celebrity contó cómo llegó a tener una relación complicada con los dulces y las consecuencias que esto terminó provocando en su salud.

En conversación con la periodista Martha Beltrán, la actriz explicó que durante un tiempo llegó a consumir grandes cantidades de productos dulces en muy poco tiempo.
La situación se convirtió en un hábito difícil de controlar y la llevó a tomar conciencia de los efectos que estaba teniendo en su organismo.
“Dejé de comer dulce durante dos años. Tenía hipoglucemia, me desmayaba muy fácil, pero es que yo tenía un ciclo vicioso horrible: hoy como dulce todo el que yo quiera y mañana, pura ensalada”, recordó la actriz.
De acuerdo con lo que contó, su rutina podía comenzar con un brownie y continuar con diferentes productos dependiendo del sabor que tuviera ganas de comer.
Después del chocolate podía buscar algo ácido, luego unas galletas y finalmente una cucharada de arequipe. De esta forma, podía llegar a consumir varios dulces de manera consecutiva.
“Yo comenzaba con un brownie, me acababa el brownie y me quedaba como ese retrogusto muy chocolatoso. Entonces decía: ‘Pero ahorita necesito algo ácido’”, contó.
Restrepo reconoció que aquella situación no estaba relacionada con su peso, pues aseguró que nunca tuvo problemas en ese aspecto. Sin embargo, sí empezó a experimentar dificultades de salud. La hipoglucemia hacía que se desmayara con facilidad y también sentía un cansancio considerable después de las jornadas de grabación.
“Era una cosa loca. Yo terminaba y decía: ‘Me comí siete cosas de dulce en menos de un minuto’. Nunca tuve problemas de peso, pero sí de salud”, agregó.
Con el tiempo, la actriz entendió que debía cambiar sus hábitos. Además, recordó que en aquella época sus hijos ya estaban grandes, situación que la llevó a preguntarse qué estaba haciendo con su alimentación y bienestar.
“Eso de ‘rezo, peco, empato’, al otro día, igual: entonces mañana, solo lechuga y agua”, explicó sobre el ciclo que repetía.
Finalmente, decidió dejar los dulces durante dos años y enfocarse en una alimentación más saludable. Para ella, abandonar ese hábito significó quitarse un peso tanto físico como mental.

“Hasta que un día decido quitarme este peso, literal y mental, de encima, y dejé de comer dulces dos años”, afirmó.
Hoy, Martha Restrepo tiene una relación diferente con este tipo de alimentos y procura no consumirlos de manera excesiva. Su experiencia le permitió reconocer que, aunque el problema no siempre se reflejaba en su apariencia, sí estaba afectando su salud y su calidad de vida.
