Mon Laferte no es solo una voz que conmueve por su fuerza, también es una artista que trasciende géneros, formatos y fronteras, reflejando una pasión integral por la creación artística en todas sus formas.
Más que una cantante, es una artista multidisciplinaria que se comunica mediante la música, la interpretación, la pintura y la expresión visual, siempre con una autenticidad imponente que conecta con millones de personas en América Latina y el mundo.
Norma Monserrat Bustamante Laferte, conocida en el mundo artístico como Mon Laferte, comenzó su carrera musical en Chile y ha ido consolidándose como una de las voces más representativas del rock, la balada alternativa y la música latinoamericana contemporánea.

Radicada en México, que ahora es su lugar adoptivo, ha lanzado álbumes memorables como Mon Laferte Vol. 1, en 2015; La Trenza, en 2017; Seis, en 2021, y Autopoiética, en 2023, trabajos que han sido reconocidos con importantes nominaciones y premios, incluyendo cinco Latin Grammy. Su música combina letras potentes con melodías vibrantes, que abordan con valentía temas sociales, políticos y profundamente personales.
La artista chilena conversó con SEMANA a propósito de su más reciente lanzamiento, Esto es amor, junto a la agrupación argentina Conociendo Rusia, pero también sobre el amor, la maternidad, su apuesta por el teatro musical y el impacto del arte en su vida.
El amor en todas sus dimensiones

En palabras de Mon Laferte, para ella el amor hoy no es una idea abstracta, sino una realidad palpable y transformadora: “Soy mamá, entonces ya soy un cliché. Honestamente, cuando pienso en la palabra amor, pienso en mi hijo Joel. Él es supercariñoso, todos los días se despierta y me dice ‘Mamá, te amo’”, asegura con emoción.
La maternidad ha implicado para Mon Laferte un proceso de renovación y también de desafío. “Después de que tuve a mi hijo, me sentía solo mamá, las hormonas hacían su trabajo, y me sentía rarísima cuando me ponía ropa sexi, porque mi cabeza estaba en cuidar a mi hijo y amamantar”, relata con sinceridad.

Con el tiempo, sin embargo, ha conseguido reconciliar esas dos identidades fundamentales para ella. “Ahora lo estoy disfrutando nuevamente, me gusta y me divierte mucho retomar mi sensualidad en el arte”, dice.
Ese vínculo profundo y cotidiano con el amor es el motor que alimenta su nuevo sencillo Esto es amor, un tema que interpreta junto a Conociendo Rusia y que refleja la complejidad de ese sentimiento en varias formas: el amor materno, el romántico y también la sensualidad inherente a la pasión humana.

El video de esta canción es una muestra más de esa propuesta artística de Mon Laferte, en el que combina la elegancia con una imagen sensual y poderosa. Sobre este equilibrio, afirma: “Me gusta hablar de estos temas en mi música, que de pronto son o tabús o muy explícitos en la música urbana. A mí sí me gusta hablar libremente de la sexualidad, pero sin caer en extremos”.
Este equilibrio personal también se refleja en la intensidad emocional con que Mon interpreta sus canciones y vive sus actuaciones, un estilo que ha enriquecido con colaboraciones a nivel mundial y su constante exploración de distintos géneros, desde el rock hasta el folclore latinoamericano.

La chilena ha cautivado incluso al público colombiano con sus presentaciones en festivales como Rock al Parque, Altavoz y Estéreo Pícnic, así como por su sencillo Amárrame, junto al antioqueño Juanes.
Otra faceta que Mon Laferte ha explorado con gran compromiso es la actuación teatral. En los últimos meses sorprendió interpretando a Sally Bowles en un papel protagónico en la versión adaptada de Cabaret, el musical de Broadway que mezcla el glamour con la crítica política y social. “Cabaret me parece espectacular porque combina muchas de las cosas que me importan: sensualidad, placer, la noche, el brillo, la decadencia y la política”, asegura para SEMANA.

La obra, ambientada en la época de la Alemania nazi, ofrece una reflexión poderosa que la cantante relaciona directamente con la realidad actual: “Es una reflexión muy dura, que es entender que no estamos tan lejos de aquella Alemania nazi”. Además, de manera crítica, señaló: “Estamos viendo hoy genocidios que son denunciados en redes sociales como el de Palestina, pero realmente no se hace nada. Eso es muy fuerte”.
Este compromiso artístico y político demuestra la profundidad con la que Mon Laferte aborda cada proyecto, entendiendo el arte no solo como entretenimiento, sino como un vehículo para despertar, incomodar y mover emocionalmente: “Me gusta que la gente sienta cosas y que se le mueva un poco el piso. Si no, se vuelve un poco decorativo, como paisaje. A mí lo que me interesa es que mi arte, mis canciones, te hagan llorar o que te acompañen en tu trayecto emocional, rupturas amorosas, o que de repente te haga reflexionar o te asuste porque es muy sexual, pero que reacciones de alguna manera”.


Paralelamente a su carrera musical y actoral, Mon Laferte ha desarrollado su faceta como artista visual, exhibiendo su obra en varias muestras, la más reciente en Santiago de Chile bajo el título ‘Te amo, Mon Laferte visual’, la cual fue visitada por más de 60.000 personas y donde exhibió todo su imaginario visual, por medio de pinturas, dibujos, poemas, videos, bordados y figuras tridimensionales que revelan su trabajo integral de artista más allá de la música. “Esta exhibición no solo fue una experiencia artística, amorosa y amable, fue un lugar seguro, aunque trate temas incómodos”, describió Mon.
Sobre la controversia que su exposición generó en el gremio artístico chileno debido a la percepción de algunos colegas que cuestionaron el espacio privilegiado que recibió la artista, lo que abrió la discusión sobre la falta de oportunidades y visibilidad para otros artistas del país, la chilena aseguró que entendía la frustración de otros artistas: “Es difícil obtener esos espacios para exponer”. Resaltó además que la polémica se desvió hacia su figura como artista y no hacia los problemas sistémicos. “La discusión se fue más hacia mí y no tanto hacia el sistema que hace que esto sea complicado”, dijo.

Para contribuir a la conversación, invitó a la reflexión colectiva sobre la distribución de espacios culturales, cumpliendo así una labor de liderazgo y compromiso social.
Mon Laferte insiste en que no hay fronteras claras entre sus vertientes creativas. “Para mí, escribir una canción, cantar, pintar, bordar, bailar o actuar es un poco todo lo mismo”, contó a SEMANA, mostrando su visión transversal del arte como una expresión única e integrada. Pero no todo en su vida es el estrellato.
La cantante también compartió con sinceridad pequeños placeres y pasiones cotidianas que la humanizan aún más. “Me gusta cocinar, aunque no tengo tanto tiempo para hacerlo como quisiera. Me gusta hacer pan y decorar casas; me encantan esos programas en los que transforman los espacios”, revela con la espontaneidad que la caracteriza.
