Se encendió la polémica en Colombia tras conocerse que varios líderes de estructuras criminales de Medellín, privados de la libertad en la cárcel de Itagüí y vinculados a los procesos de paz total, habrían financiado y organizado una lujosa parranda vallenata dentro del centro penitenciario.
El episodio generó fuertes críticas sobre las condiciones en las que se adelantan estas negociaciones, especialmente por los presuntos beneficios que estarían recibiendo los reclusos mientras mantienen diálogos con el Gobierno de Gustavo Petro.
En medio de la controversia, salieron a la luz los nombres de Nelson Velásquez y Luis Alberto Posada, quienes, según versiones difundidas en medios nacionales, habrían sido contratados por cabecillas del penal para presentarse en el evento.

La información fue expuesta por Claudia Carrasquilla, quien además reveló detalles sobre las millonarias sumas que, presuntamente, habrían recibido los artistas por participar en dicha celebración dentro de la cárcel.
Pese a la ola de críticas y comentarios, las miradas de los curiosos se posaron en la reciente publicación que realizó el cantante, quien se había mantenido en silencio tras las denuncias presentadas.
Nelson Velásquez recurrió a su cuenta oficial de Instagram y compartió una inesperada imagen, la cual sirvió como un primer pronunciamiento ante la cruda polémica que lo rodeó por la presentación que dio en este centro penitenciario.
El famoso publicó una postal en la que se le ve interpretando un tema en un escenario, mientras la acompañaba con un inesperado mensaje. Aunque no se relacionó directamente con el caso, la celebridad soltó palabras que muchos tomaron como una indirecta.
“Seguimos, de la mano de Dios, trabajando con entrega y convicción”, escribió en el post.

En este mismo espacio, Nelson Velásquez mencionó a su mánager y a su equipo, plasmando que estaban unidos en este polémico momento que los rodeó.
Cabe destacar que el mánager del artista habló ante medios nacionales, expresando que no tenían conocimiento de lo sucedido, ya que creían que era un evento que cumplía con todos los permisos legales de la cárcel.
