Bogotá se convirtió por una noche en una extensión del universo editorial de Runway. La capital colombiana acogió la premiere de El diablo viste a la moda 2 bajo el concepto de Fashion Gala, una apuesta que trascendió la proyección de una película para convertirse en un encuentro entre cine, moda e identidad cultural.
El evento, organizado por Cinecolor, tuvo lugar en las instalaciones de Cine Colombia, y reunió a figuras del entretenimiento, diseñadores, influenciadores y actores de la industria creativa. Más allá del despliegue de celebridades, la noche planteó una conversación clara: cómo la moda colombiana dialoga con referentes globales y se posiciona como una expresión cultural propia.


La alfombra roja, teñida de tonos intensos y rodeada de escenografías que evocaban portadas de revista, condujo a los asistentes a distintos espacios inspirados en la narrativa de la película.
En alianza con Inexmoda, Cámara de Comercio de Bogotá a través de Bogotá Fashion Week y otras plataformas del sector, el evento invitó a los asistentes a “vestirse de Colombia”. La consigna se materializó en una muestra de diseño nacional que dialogó con el lujo editorial de la película.



Cuatro piezas se destacaron dentro del recorrido: el traje San Pachero de Lina Cantillo, elaborado en piqué blanco.

También un vestido de la colección Relicarios de Jorge Duque, que mezclaba memoria y materialidad; la propuesta artesanal Esencia de Brisa Dorada de Hernán Zajar; y una creación textil intervenida de Humberto Cubides Beltrán.

En la alfombra roja, la moda también fue protagonista. Figuras como Laura Tobón, Paola Turbay y Mónica Fonseca quienes apostaron por looks que retomaban códigos editoriales: siluetas estructuradas, corsés y juegos de volumen.


Tobón lució un diseño de Jorge Duque que destacaba por su construcción arquitectónica, mientras que Manuela González optó por un corsé rojo de líneas contundentes, en sintonía con el dramatismo del evento.
La premiere también sirvió para recordar el peso cultural de la historia original. A casi dos décadas del estreno de El diablo viste a la moda en 2006, el regreso de personajes interpretados por Anne Hathaway, Emily Blunt y Stanley Tucci confirma la vigencia de una narrativa que redefinió la relación entre moda y poder en la cultura popular.

La gala fue una declaración de que la moda colombiana no solo observa las tendencias globales, sino que también las interpreta, las transforma y las proyecta.
