El empresario juzgado por corrupción en Madrid junto al exministro español de Transportes José Luis Ábalos, hombre clave en el ascenso de Pedro Sánchez, señaló este miércoles al presidente del Gobierno de estar en el “escalafón 1” de la “banda organizada”.
El empresario Víctor de Aldama, Ábalos y su exasesor Koldo García se sientan en el banquillo de los acusados por presunta corrupción en la compra de millones de mascarillas durante la pandemia de covid-19 por parte de ministerios, gobiernos regionales socialistas o entes públicos como Puertos del Estado.

Este miércoles estaba previsto que declarasen los tres acusados, pero solo hubo tiempo para uno, cuyo interrogatorio se alargó más de seis horas. La vista se reanudará el jueves a las 8 de la mañana locales y el juicio podría acabar prolongándose hasta el martes 5 de mayo.
Ábalos y García, que están en prisión preventiva, se declaran inocentes. Aldama, que ya había hecho acusaciones similares contra Sánchez antes del juicio, está en libertad por haber colaborado en la investigación.

El exministro de 66 años, para quien la Fiscalía pide 24 años de cárcel, fue una figura central en el ascenso de Sánchez y el hombre que hacía y deshacía en el Partido Socialista Obrero Español desde su papel de secretario de organización.
Cada revelación del proceso reaviva el debate sobre el control de su entorno por parte de Sánchez, máxime cuando el sustituto de Ábalos como secretario de organización del PSOE, Santos Cerdán, también está investigado por corrupción y apartado del partido.

Además, su esposa Begoña Gómez está cerca de ir a juicio como sospechosa de haberse beneficiado de su posición para sus actividades privadas, y su hermano David Sánchez será juzgado en mayo por haber sido nombrado supuestamente a dedo para un empleo público.

Sánchez, n.º 1 de la “banda”
El primer acusado en declarar este miércoles fue Aldama, que afirmó: “Yo obviamente estoy en la banda organizada, el señor presidente del Gobierno estaba en el escalafón 1; el señor Ábalos, en el escalafón 2; el señor Koldo García, en el 3, y yo, en el 4”. Sánchez rechazó anteriormente las acusaciones de Aldama.
El empresario narró cómo conoció y se fotografió con Sánchez tras un mitin, gracias a Koldo García. “El presidente lo que me dice es muchas gracias por todo, sé perfectamente lo que estás haciendo y simplemente quería darte las gracias”, narró Aldama.
El empresario se dijo sorprendido por “la cercanía” de Sánchez y Koldo García. Cuando le preguntó a este último, respondió: “Me debe mucho y él sabe por qué”. Aldama explicó que, gracias a sus contactos internacionales y al respaldo de Ábalos desde su cargo, la trama pudo hacer negocios en países como México y Venezuela.

También afirmó que actuó como intermediario, aprovechando su relación con Delcy Rodríguez —entonces vicepresidenta de Venezuela, hoy presidenta interina—, para que el Gobierno de Sánchez pasara de apoyar al opositor Juan Guaidó a interactuar con Nicolás Maduro, con el objetivo final de facilitar negocios.
“Vamos, digamos, a empezar a tener conversaciones con vosotros para llegar a un acuerdo que estábamos llevando con el señor Guaidó. Ella me dice que si eso se produce, España tiene las puertas abiertas como las ha tenido siempre con Venezuela”, narró Aldama sobre esa llamada a Delcy Rodríguez.
Además, Aldama, que al final de su declaración confesó su “arrepentimiento” y su voluntad de cooperar, insistió en que parte de los beneficios de la trama, consistente básicamente en otorgar contratos públicos a cambio de comisiones, sirvió para financiar al PSOE.
*Con información de AFP.
