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Alarma en Nueva York por incremento de casos de polio no diagnosticados

Autoridades de Estados Unidos buscan reforzar las campañas de vacunación contra la enfermedad, y rastrean el posible origen de la actual ola del virus en países como el Reino Unido e Israel, tras hallar algunas evidencias.


Al margen de las emergencias que ocupan a las autoridades estadounidenses debido a sus recientes olas de contagio como el covid-19 y la viruela del mono, los organismos sanitarios, más precisamente los de Nueva York, prenden las alarmas frente al significativo incremento de casos de polio que se han evidenciado, y que de momento, no han contado con el debido tratamiento, debido a que no han sido diagnosticados oportunamente.

La advertencia sobre la actual situación en torno al virus, fue dada a conocer por la comisionada de Salud del condado de Rockland, quien señaló que uno de los grandes temores de las autoridades sanitarias, se refiere a la existencia de cientos, e incluso miles, de casos de esta enfermedad que no han sido de momento detectados, y que se consolidan en una amenaza para la salud de los ciudadanos de su estado y su país en general.

En ese sentido, según una información retomada por los medios públicos del Reino Unido, la BBC, la funcionaria, identificada como Patricia Schnabel Ruppert, elevó un ingente llamado a las autoridades de su país y de estados pares, desarrollados, para emprender acciones preventivas que sirvan para poner un oportuno coto a la expansión viral, a través del necesario aumento en las tasas de vacunación.

Según refieren medios internacionales, esta alerta se enciende pocas semanas después de que las autoridades médicas reportaran la detención de un caso de esta enfermedad en un paciente masculino que manifestó no estar vacunado frente a la enfermedad, y que, producto de la adquisición del virus, quedó ‘paralizado’.

La experta afirmó que la situación es preocupante, más aún si se tiene en cuenta que la enfermedad podría estar creciendo de manera silenciosa, refiriendo que la aparición de una persona que quedó paralizada por la patología, es muestra de que hay muchos más casos de la enfermedad en circulación, pese a que las estadísticas adviertan que la incidencia de dicha enfermedad es apenas de un 1 %.

En ese sentido, y ante la situación del no diagnóstico de la enfermedad, las autoridades sanitarias de Estados Unidos han afirmado que la enfermedad suele ‘pasar desapercibida’, en la medida en que los pacientes de esta muchas veces presentan un cuadro sintomático leve, o simplemente son asintomáticos, lo que les permite no enterarse de que son portadores de tan peligrosa enfermedad.

Una de las grandes preocupaciones de las autoridades sanitarias, además de las posibilidades de expansión silenciosa que puede registrar esa enfermedad, se refiere al eventual origen del actual brote, refiriendo la necesidad de que este pueda ser estudiado, manifestando además que las investigaciones apuntan a posibles nexos con la detección de rastros de dicho virus en un reciente estudio adelantado en las aguas residuales de ciudades como Londres, y Jerusalén, el cual se practicó hace muy pocas semanas.

La pesquisa realizada para determinar eventuales nexos entre las dos expresiones de la enfermedad, han arrojado rastros preocupantes, en tanto se ha podido determinar que los rastros hallados en aguas residuales de Londres y Jerusalén, tienen relación, o similitudes genéticas con el detectado en Nueva York.

Así, para los expertos, este es un trema que requiere de la lupa mundial, afirmando que es un tema que va más allá del riesgo para urbes como Nueva York, por lo que las medidas en materia de vacunación deben ser reforzadas, ojalá, de manera mundial. En ese sentido, Nueva York ha abanderado la campaña para aumentar los niveles de población inmunizada.

Sobre el polio, también es importante referir que parte de los riesgos derivan de la posibilidad de que personas contagiadas, y asintomáticas, puedan convertirse en vehículo, debido a viajes internacionales, para que la enfermedad se expanda mundialmente; como ha pasado con algunas de las patologías que tienen en jaque a los sistemas de salud, siendo los casos más preocupantes, las llegadas de enfermedades a lugares con incidencia baja de la enfermedad, que orientaran a si vez a una baja tasa de vacunación, en tanto, en el pasado no refería una amenaza.

Si bien la ola actual de poliomielitis en circulación estaría relacionada con una variante derivada del uso del virus para vacunas, lo que la hace más leve, su incidencia es preocupante, en la medida en que pueda dar pie al desarrollo de una enfermedad grave.

Sobre esta enfermedad, esta se caracteriza por su posibilidad de atacar el sistema nervioso de los afectados, llegando incluso hasta la columna y la base del cerebro, lo que puede desencadenar en lamentables consecuencias relacionadas a la movilidad, y la afectación de músculos y del sistema respiratorio, llevando en algunos casos a un desenlace mortal.

Las autoridades también han advertido que las condiciones están dadas para que un virus como este pueda tomar niveles de difícil control, refiriendo que un importante sector de la población no cuenta con el sistema de inmunización frente al virus; situación que se vio aún más recrudecida en época de la pandemia, siendo esta un factor que inhibió a las personas a completar su esquema de inmunización básico, por el miedo a adquirir enfermedades en los hospitales.