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Atacaron escultura de Vladimir Putin instalada en Nueva York

Pese a los daños recibidos por la escultura, que solo pudo permanecer un día en el Central Park al haber sido instalada sin permiso, la artista responsable se manifestó satisfecha por la interacción despertada por su obra, con la que criticaba la guerra en Ucrania.


Luego de que la semana anterior causara sorpresa la curiosa instalación de una escultura que hacía referencia al presidente ruso, Vladimir Putin, en una de las calles de Nueva York, la cual correspondía a un trabajo de la artista francesa James Colomina, y que había sido instalada sin permiso, se confirmó que esta fue retirada debido al deterioro que alcanzó, pues fue objeto de múltiples ataques por parte de transeúntes de esa zona céntrica de la Gran Manzana.

La escultura, totalmente roja, mostraba al polémico mandatario del Kremlin sentado sobre una especie de ‘tanque de juguete’, ubicado en un parque infantil; no obstante, y pese a que se trataba de una obra de arte con un alto sentido de protesta y simbolismo, se convirtió en objeto de ataques violentos por parte de los transeúntes quienes, más allá del mensaje que realmente imprimía la expresión artística, arremetían contra la escultura.

Patadas, puños y hasta sustancias extrañas fueron lanzadas contra la figura del mandatario ruso, lo que evidenció que la curiosa figura “no pasó desapercibida” por los ciudadanos, según afirmó la artista responsable a los medios internacionales a través de un comunicado.

Pese a que la escultura fue retirada, la artista responsable confesó que se sintió satisfecha, advirtiendo que le es grato ver que hubo una “interacción real”.

Según la mujer, la intención original de la escultura pintada totalmente de rojo, como suele ser habitual en sus obras, buscaba sentar una posición frente a la situación de Europa, señalando que su mensaje era mostrar ‘lo absurdo de la guerra’, destacando a su vez el sufrimiento que ella ha representado para las poblaciones infantiles, los cuales, según la francesa, han respondido con valentía frente a las situaciones violentas y catastróficas que, pese a no ser su responsabilidad, sí tienen en ellos a una de sus principales poblaciones víctima.

Sobre la permanencia de la estatua, esta solamente pudo estar exhibida el pasado 2 de agosto, debido a que tuvo que ser retirada, por la misma artista, al percatarse que, debido a los daños ocasionados por las personas, “ya no estaba presentable”, incluso mostrando algunas averías, pues por acción de los golpes y la violencia en contra de ella también se había roto.

Sobre la estatua de Putin, medios internacionales también han referido que, si bien esta tuvo un despliegue mediático tras su exposición en Nueva York, este no es el único lugar en el que ha sido exhibida; con antelación había ocupado ya espacios en algunos parajes europeos, entre los que se cuentan lugares concurridos en París y Barcelona.

En ese mismo sentido, también ha trascendido que, en tanto, la mujer realiza sus instalaciones de manera clandestina, y sin permiso, esto le ha sugerido algunos problemas con las respectivas autoridades en lo que ella misma ha denominado una suerte de “juego del gato y el ratón”, en un trabajo que requiere que ella pase desapercibida.

A través de redes sociales, algunos usuarios han recopilado una serie de imágenes y videos que dan cuenta de la forma con la que, incluso niños, interactuaron con la imagen, que causó gran curiosidad. Incluso, en algunas de ellas, se ve a niños apuntando al ‘Putin escarlata’ con armas de juguete.