El régimen iraní se enfrenta a acusaciones de haber perpetrado, lo que activistas y observadores internacionales califican como la “mayor matanza en la historia contemporánea de la República Islámica”.
Según reportes filtrados y datos obtenidos por CBS News e Irán Internacional, la cifra de fallecidos tras el estallido social de enero de 2026 podría superar las 12.000 personas, con estimaciones extremas que sugieren que el total podría escalar hasta las 20.000 víctimas.

El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, se declaró “horrorizado” por la represión y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, anunció que se propondrán sanciones “rápidamente” en respuesta al “aterrador” número de muertos.

España, Francia, Reino Unido, Finlandia, Dinamarca y Alemania convocaron este martes a diplomáticos iraníes para expresar su “condena” por la represión en las protestas.
Trump ha amenazado en múltiples ocasiones con intervenir militarmente y ahora, en un intento de redoblar la presión, el republicano anunció que impondrá “inmediatamente” aranceles del 25% a los socios comerciales de la República Islámica.
Y aunque este martes se restableció la conexión telefónica internacional, los iraníes siguen sin poder acceder a internet desde el 8 de enero, en un intento, denuncian organizaciones de derechos humanos, de ocultar la magnitud del derramamiento de sangre.
En videos publicados en redes sociales y geolocalizados por AFP, aparecen cuerpos alineados en una mezquita al sur de la capital.

“La violencia aumenta, las detenciones también. Los opresores disparan indiscriminadamente”, contó en Estambul Kian Tahsildari, dando cuenta del testimonio de sus amigos en Mashhad, en el noreste de Irán.
Una matanza masiva
La ONG Iran Human Rights (IHR), con sede en Noruega, indicó el martes que pudo verificar 734 muertes, incluyendo nueve menores de edad, pero advirtió que la cifra real de víctimas podría superar las 6.000. Además, reportó que hay más de 10.000 detenidos.

Human Rights Watch (HRW) abundó diciendo que existen “informes fiables de que las fuerzas de seguridad están llevando a cabo matanzas a gran escala”.
Según la prensa estatal, decenas de miembros de las fuerzas de seguridad murieron en las protestas. Sus funerales se acabaron convirtiendo en grandes concentraciones a favor del gobierno, que declaró tres días de luto oficial.

El martes, el canciller iraní, Abás Araqchi, declaró a Al Jazeera que el gobierno ordenó que se cortara internet tras verse “confrontado a operaciones terroristas y darse cuenta de que las órdenes venían de fuera del país”.
Respecto a las amenazas de Trump, añadió: “Estamos preparados para cualquier eventualidad y esperamos que Washington elija una opción sensata. No importa qué opción elijan, estamos preparados para ello”.

En tanto, la Fiscalía afirmó que las autoridades presentarán cargos por delitos capitales de “moharebeh” (“guerra contra Dios”) contra algunos de los sospechosos detenidos en las protestas. En el pasado, ha habido casos en que esos cargos han acarreado la pena de muerte.
Con información de AFP.










