El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó el viernes, 9 de enero, que Irán, escenario de importantes manifestaciones contra el gobierno, se encuentra en “grandes problemas”, e insistió en sus amenazas de acciones contra Teherán.
“Irán está en grandes problemas. Me parece que el pueblo está tomando el control de ciertas ciudades que nadie creía posible hace solo unas semanas”, afirmó Trump.
Cuando se le preguntó por su mensaje a los líderes iraníes, Trump respondió: “Más les vale que no empiecen a disparar, porque nosotros también empezaremos a disparar”.

“Si empiezan a matar gente como han hecho en el pasado, intervendremos”, afirmó Trump. “Eso no significa enviar tropas sobre el terreno, sino golpearles muy, muy fuerte donde más les duele”.

Las declaraciones las dio en medio de una rueda de prensa que se llevó a cabo este día en la Casa Blanca, después de una reunión que sostuvo Trump y su equipo de Gobierno con altos empresarios petroleros, donde negociaron un acuerdo para el mercado del recurso en Venezuela, que ahora Estados Unidos controla tras la captura de Nicolás Maduro.
🇺🇸🇮🇷 | AHORA: Trump sobre las protestas en Irán: "He dejado muy claro que si empiezan a matar gente como lo han hecho en el pasado, intervendremos. Les daremos un golpe muy duro donde más les duele.
— Alerta News 24 (@AlertaNews24) January 9, 2026
Eso no significa poner tropas sobre el terreno, pero sí significa golpearlos… pic.twitter.com/F8qmHHfoC8
Mientras tanto, Irán en escenario de las mayores manifestaciones en contra del gobierno en la historia del país asiático. Los protestantes se han tomado las calles de decenas de distritos de la capital, Teherán, y del área metropolitana.

Se han registrado más de 16 millones de personas expresando su oposición al gobierno.
Desde el inicio de las movilizaciones ciudadanas —a finales de diciembre—, Donald Trump ha advertido que su país tomará represalias si el régimen iraní asesina a algún manifestante. Hasta el momento han muerto más de 60 personas, las cuales Trump ha atribuido a “estampidas”, según dijo en una entrevista radial con un medio nacional.

Las protestas iniciaron en medio de una crisis económica sin precedentes en el país. Con los días, las personas empezaron a expresar su rechazo al régimen.

Ante la situación, el líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, calificó a Trump de tener las manos “manchadas con la sangre de los iraníes”, ante una multitud en la capital de su país. Según él, los iraníes están “destrozando sus propias calles para complacer al presidente de Estados Unidos, porque dijo que acudiría en su ayuda. Debería prestar atención a la situación de su propio país”.
A él se unió el jefe del poder judicial de Irán, Gholamhossein Mohseni-Ejei, quien sentenció que el castigo para los manifestantes será “decisivo, máximo y sin ninguna indulgencia legal”.










