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China: fuga de datos revela fotos sobre la situación de la minoría uigur

Los gobiernos occidentales han calificado de genocidio la situación de los uigur en China. El Gobierno de Xi Jinping habla de la “mentira del siglo”.


Una fuga masiva de datos supuestamente de la policía china, que incluye miles de fotos de mujeres, niños y ancianos detenidos, arroja luz sobre la difícil situación de los uigures en la región de Xinjiang.

Los documentos fueron publicados este martes por un grupo de 14 medios de comunicación internacionales. Fueron entregados por una fuente anónima al investigador alemán Adrian Zenz, el primero que acusó en 2018 al régimen chino de haber internado a más de un millón de uigures en centros de reeducación política.

Pekín rechaza esta cifra y califica a las acusaciones de “mentira del siglo”. El Gobierno chino firma que estos sitios son en realidad “centros de formación profesional” para desradicalizar a personas tentadas por el islamismo o el separatismo tras una serie de atentados que azotaron a la región.

Entre los documentos filtrados figuran más de 2.800 fotos de identidad de detenidos, incluyendo la de Zeytunigul Ablehet, una adolescente de 17 años detenida por haber escuchado un discurso prohibido, y de Bilal Qasim, de 16 años, presuntamente condenado por su relación con otros prisioneros.

Anihan Hamit, de 73 años en el momento de su detención, es la más anciana de la lista.

Otra imagen muestra a guardias armados con porras intentando controlar a un prisionero encadenado.

Documentos escritos acreditan por su parte la tesis de una represión ordenada por las más altas esferas del Estado chino. Un discurso atribuido al ministro de la policía Zhao Kezhi en 2018 dice, por ejemplo, que el presidente Xi Jinping ordenó la ampliación de los centros de detención.

Según Zhao, al menos dos millones de habitantes del sur de Xinjiang estarían “seriamente influenciados por la infiltración del pensamiento extremista”. En un discurso de 2017, Chen Quanguo, entonces jefe de la región, ordenó a los guardias matar a balazos a aquellos que intenten escapar y “vigilar estrechamente a los creyentes”.

Los uigures representan cerca de la mitad de la población del Xinjiang (26 millones de habitantes).

Pekín rechazó categóricamente las conclusiones de Zenz.

Visita de la ONU

China calificó la misión de la jefa de derechos humanos de la ONU, Michel Bachelet, como una oportunidad para “aclarar desinformaciones” antes de su visita a la región de Xinjiang, donde miembros de la minoría uigur advirtieron que podría convertirse en una maniobra de relaciones públicas de Pekín.

Uigures en el exilio reclamaron firmeza a la Alta Comisionada en su visita a la región occidental de Xinjiang, donde dicen enfrentar una persecución que legisladores de Estados Unidos y otros países califican como “genocidio”.

Con su viaje de seis días, la expresidenta chilena es la primera responsable de derechos humanos de la ONU en acudir desde 2005 al gigante asiático.

En un encuentro con Bachelet el lunes en Cantón, el ministro chino de Relaciones Exteriores Wang Yi “expresó la esperanza de que esta visita ayude a reforzar la comprensión y la cooperación y a aclarar la desinformación”, indicó su despacho en una nota.

En su informe de la reunión, la agencia estatal de noticias Xinhua dijo que Bachelet “felicitó a China por sus importantes logros en el desarrollo económico y social y en la promoción de la protección de los derechos humanos”.

El portavoz de Bachelet no confirmó a AFP lo que se dijo fuera de los comentarios iniciales.

Nursimangul Abdureshid, una uigur radicada en Turquía, comentó: “No tengo mucha esperanza de que su visita traiga cambios”.

“Les pido que visiten a las víctimas, como mi familia, no las escenas preparadas por el Gobierno chino”, declaró a AFP. “Si el equipo de la ONU no tiene acceso ilimitado en Xinjiang, no podré aceptar sus informes”, agregó.

Bachelet visitará entre el martes y el miércoles las ciudades de Urumqi y Khashgar en Xinjiang.

“Espero que pueda preguntar al Gobierno chino sobre el paradero de mi madre”, dijo Jevlan Shirement, un uigur de 31 años exiliado en Turquía que hace cuatro años que no sabe de su progenitora.

*Con información de la AFP.