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Critican demora en la distribución de vacunas contra la viruela del mono en Estados Unidos

La agencia estadounidense de medicamentos, FDA, autorizó la administración de la vacuna contra la viruela del mono en personas menores de 18 años consideradas en alto riesgo de infección.


La agencia estadounidense de medicamentos, FDA, autorizó la administración de la vacuna en personas menores de 18 años consideradas en alto riesgo de infección. Para los mayores de 18, la vacuna podrá, de ahora en adelante, ser inyectada por vía intradérmica, entre las capas superiores de la piel, y no de forma subcutánea, mucho más profunda.

Esta nueva estrategia permitirá usar menos producto por inyección y, por lo tanto, “aumentar hasta cinco veces el número total de dosis disponibles”, indicó la FDA en un comunicado.

La decisión partió de una autorización de emergencia de la vacuna otorgada por el organismo luego de la declaración de emergencia de salud pública en Estados Unidos la semana pasada.

La agencia resaltó, además, haber revisado los datos de seguridad de la vacuna para autorizarla en menores, así como los de otra vacuna administrada en niños contra la viruela. Una segunda inyección a cuatro semanas de la primera seguirá siendo necesaria.

El organismo señaló que se basó en datos de un ensayo clínico de 2015 que mostró que la respuesta inmunitaria de las personas que recibieron una inyección subcutánea era similar a la de las que recibieron una quinta parte de la dosis por vía intradérmica.

Hasta el momento, unas 620.000 dosis de la vacuna fabricada por Bavarian Nordic y comercializada como Jynneos en Estados Unidos han sido distribuidas en ese país.

Unas 440.000 dosis suplementarias serán distribuidas, lo que podría permitir 2,2 millones de inyecciones siguiendo la nueva estrategia.

El gobierno estadounidense ordenó 5 millones de dosis suplementarias que comenzarán a estar disponibles a partir de septiembre.

Aunque el secretario de Salud y Servicios Humanos, Xavier Becerra, había señalado que el gobierno federal estaba preparado para responder, admitió que necesita más ayuda de las autoridades locales.

Un trabajador médico sostiene un tubo de ensayo con una muestra de sangre infectada con el virus de la viruela del mono en sus manos
Estados Unidos registra de momento cerca de 9.000 casos de viruela del mono, una quinta parte de los cuales se concentra en el estado de Nueva York. - Foto: Getty Images/iStockphoto

“Necesitamos que los estados, los directores locales de salud pública nos proporcionen datos para que tengamos información. No solo para hacernos una idea de cómo, y qué tipo de volumen, sino también para saber cómo concentrar la ayuda que podemos entregar”, señaló.

El funcionario hizo énfasis en que “necesitamos más cooperación de los locales para conseguir la información que necesitamos”.

Por su parte, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades, CDC, están por concretar un convenio de uso de datos con los estados, que funcionaría como un “acuerdo mutuo” para canalizar información sobre la vacunación contra la viruela del mono hacia la agencia desde “varias fuentes”.

Se trata de un ajuste al acuerdo de uso de datos sobre la covid-19 y tendría los mismos “requisitos y disposiciones y tiene como propósito “fomentar los esfuerzos del gobierno federal para desarrollar una imagen integral sobre la distribución de la vacuna contra la viruela del mono a nivel nacional”.

Hasta la semana pasada, 54 de 61 estados habían firmado el acuerdo.

La OMS asegura que la viruela del mono no tiene la misma incidencia mundial que tuvo la covid-19, pero advierte que es importante mantenerla en el radar para evitar graves consecuencias. Foto: Getty images.
Según los registros de los CDC, más de la mitad de los casos de viruela del mono en todo el país son entre hispanos (el 28 %) o afrodescendientes (el 26 %), quienes representan apenas cerca de un tercio de la población general. Foto: Getty images. - Foto: Foto: Getty images.

Cuestionamientos

Sin embargo, diferentes sectores han cuestionado la demora en la distribución de las vacunas y sobre el manejo de las cifras sobre las personas que habrían recibido el inmunizante.

Con el propósito de conocer la situación en el estado de Nueva York, el representante Ritchie Torres envió cartas a los líderes locales, así como al Departamento de Salud y a los CDC, pidiendo que se difundieran públicamente datos demográficos sobre la vacunación contra la viruela del mono.

“La historia nos dice que no podemos confiar en que el sistema de salud pública satisfaga automáticamente las necesidades de los desatendidos: debería y debe haber transparencia y rendición de cuentas. Y la divulgación pública de los datos demográficos es fundamental para ambos”, señaló en la comunicación.

Lo propio hicieron ocho concejales de la ciudad de Washington que en una carta al departamento de salud local solicitaron más información sobre las vacunas para garantizar una distribución equitativa.

En la misma, solicitaron más información para determinar si se están “aplicando las lecciones aprendidas durante la covid-19 sobre comunicación y distribución de vacunas a la situación de la viruela del mono”.

Estados Unidos registra de momento cerca de 9.000 casos de viruela del mono, una quinta parte de los cuales se concentra en el estado de Nueva York. La gran mayoría son hombres que han tenido sexo con otros hombres.

Según los registros de los CDC, más de la mitad de los casos de viruela del mono en todo el país son entre hispanos (el 28 %) o afrodescendientes (el 26 %), quienes representan apenas cerca de un tercio de la población general.

Entre tanto, se advirtió que en Carolina del Norte, que más de 70 % de los casos de viruela del mono se han registrado entre afrodescendientes, pero solo una cuarta parte, es decir, el 25 % de las vacunas se han aplicado en ese sector de la población, de acuerdo con la información del sitio web del departamento de salud.

Entre tanto, en Colorado, menos del 15 % de las vacunas contra la viruela del mono se han destinado a personas afrodescendientes o hispanas.

“No sorprende que haya desigualdades en cuanto a quiénes se están vacunando con respecto a quiénes reciben el diagnóstico de viruela del mono”, dijo a CNN el médico de atención primaria y de VIH, Oni Blackstock.

Aseguró que “entonces podemos suponer que estos no son casos aislados. Es probable que estas desigualdades existan en todo EE. UU. Y realmente deben abordarse, especialmente si queremos controlar este brote actual”.

Con información de AFP