El presidente Donald Trump presumió este martes ante el Congreso de una “remontada histórica” de Estados Unidos y advirtió que está dispuesto a responder contra cualquier amenaza, y eso incluye a América Latina. Decenas de congresistas demócratas faltaron al discurso anual sobre el estado de la Unión, en protesta por la política antimigratoria del mandatario.
De igual manera, el mandatario pronunció el martes el discurso sobre el estado de la Unión más largo de la historia, con una hora y 47 minutos, lo que supera el récord de una hora y 20 minutos establecido por Bill Clinton en el 2000.

El republicano Trump también batió su propio récord de una hora y 40 minutos para un discurso presidencial ante el Congreso, que había establecido el pasado marzo en un mensaje anual que técnicamente no era un discurso sobre el estado de la Unión.
“Estamos restaurando la seguridad y la dominación de Estados Unidos en el hemisferio occidental, actuando para proteger nuestros intereses nacionales y defender a nuestro país de la violencia, las drogas, el terrorismo y la injerencia extranjera”, explicó Trump.

“Durante años, amplias zonas de territorio en nuestra región, incluidas grandes partes de México, han estado controladas por sanguinarios carteles de la droga”, advierte el texto parcial. Estados Unidos protagonizó una audaz captura de un presidente latinoamericano, el venezolano Nicolás Maduro, el primero desde la detención del panameño Manuel Noriega en 1989.
Y el pasado fin de semana, los servicios de inteligencia estadounidenses tuvieron un papel decisivo para que el ejército mexicano localizara y matara a Nemesio Oseguera ‘el Mencho’, capo del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

“Después de solo un año, puedo decir con dignidad y orgullo que hemos conseguido una transformación como nunca antes se había visto, y una remontada histórica”, dijo el mandatario de 79 años en su segundo y último mandato.
Trump también aseguró que Venezuela ya ha vendido a Estados Unidos “más de 80 millones de barriles” de petróleo.

Sus palabras fueron recibidas con grandes aplausos por su bancada republicana, que tiene una pequeña mayoría en el Congreso y que enfrenta una complicada elección legislativa en noviembre.
El mandatario tomó un tono triunfalista en recuerdo, además, del 250.º aniversario de la Independencia de Estados Unidos, que promete una celebración por todo lo alto el próximo 4 de julio. Trump invitó al equipo de hockey sobre hielo masculino, que ganó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos en Milán, algo que no lograba desde 1980, y además ante Canadá.
Trump prometió hace un año el inicio de una “edad de oro” para su país, irritado ante una inflación tenaz, la división política y la creciente sombra del gigante chino.
El mandatario ha imprimido un ritmo endiablado a su segundo y último mandato, con golpes espectaculares en el exterior como la captura de Maduro, y difíciles negociaciones, como el precario alto el fuego en Gaza. Pero el presidente republicano llegó al poder ante todo con el lema “Estados Unidos primero”, y esa promesa no acaba de concretarse.

El crecimiento económico en 2025, del 2,2 %, fue inferior al del año anterior; la inflación se mantiene elevada (2,9 % interanual en diciembre) y solo el empleo mantiene un buen ritmo. Trump decidió hace un año apostar buena parte de su agenda económica en los aranceles.
La Corte Suprema acaba de tumbar esa política, que Trump justificaba como una “emergencia nacional”, y le ha recordado al mandatario que si quiere cambiar los aranceles deberá pedir la colaboración al Congreso. Esa sentencia fue “muy desafortunada”, dijo Trump ante los jueces del alto tribunal presentes en el hemiciclo.

Trump sí pudo presumir que, “en los últimos nueve meses, ningún inmigrante ilegal ha sido admitido en Estados Unidos”. “Siempre acogeremos a gente que venga legalmente, gente que ame a nuestro país”, aseguró.
Las redadas de indocumentados en todo el país han despertado la indignación de la oposición, la alarma de países latinoamericanos y la muerte de dos estadounidenses, en la ciudad de Minneapolis, a manos de agentes federales.
*Con información de AFP.
