Más de una docena de legisladores demócratas de la Cámara de Representantes invitaron a sobrevivientes de la red de tráfico sexual de Jeffrey Epstein como sus invitados al discurso del Estado de la Unión que pronuncia este martes el presidente Donald Trump ante el Congreso.
Según aseguraron los legisladores, la presencia de las víctimas en la galería de la Cámara convierte el tradicional acto constitucional en un escenario de alto contenido político y simbólico. Ya que aseguran que, mientras el mandatario expone su agenda, los sobrevivientes ocupan un lugar visible en el recinto.
President Donald J. Trump’s 2026 State of the Union Address https://t.co/UqD2fvZOWV
— The White House (@WhiteHouse) February 25, 2026
La congresista demócrata Pramila Jayapal presentó la invitación como un acto de rendición de cuentas pública. “Hoy el mundo verá a Donald Trump tener que enfrentarse a estos sobrevivientes allí mismo, en la galería de la Cámara”, afirma en rueda de prensa.

En paralelo, decenas de legisladores demócratas optan por no asistir al discurso y organizan una manifestación alternativa en la que denuncian lo que describen como un deterioro democrático. La combinación de ausencias y presencia simbólica de las víctimas subraya la tensión política que rodea la jornada desde el Capitolio.
Entre los congresistas que invitan a sobrevivientes está Ro Khanna, uno de los impulsores de la llamada Ley de Transparencia de Epstein, que derivó en la publicación de millones de documentos relacionados con el financista y sus conexiones políticas, donde han criticado la relación que tuvo el mandatario con el depredador sexual hace décadas.

Khanna asiste acompañado de Haley Robson, quien ha declarado públicamente que fue víctima de tráfico por parte de Epstein cuando tenía 16 años.

“La valiente lucha de Haley demuestra que no se trata de política, sino de exponer un sistema de justicia dividido en dos niveles y de exigir responsabilidades a la red involucrada en el abuso de menores”, señala el congresista en un comunicado.
Robson, por su parte, expresa que se siente honrada por la invitación y afirma que fue una sorpresa recibirla. El discurso del Estado de la Unión se desarrolla este año en una Cámara marcada no solo por diferencias legislativas, sino por el debate sobre transparencia, poder político y las consecuencias aún vigentes de los crímenes de Epstein.

“Reclutaba a chicas que eran amigas. Lo mencionaba sin más e íbamos juntas a su casa. Las llevaba a su habitación y luego salía. A veces las esperaba junto a la piscina. Cuando las chicas se iban, Jeffrey salía y me pagaba. Recluté probablemente a 24 chicas. Esas chicas también trajeron a otras chicas. Todas eran menores de edad”, contó Robson.
